La Virgen del Valle patriota

Con Dios y con la Virgen del Valle era el canto épico que alimentaba al puñado de margariteños que, sin armas y en desventaja numérica escribieron la más brillante página de su historia que le ha merecido el calificativo de Nueva Esparta.

Así escribe el Hermano Nectario María en su obra “Un Gran Santuario de Venezuela” (1964), y nos narra Heraclio Narváez en su libro “El Paraíso del Caribe” (1959), en referencia a la Batalla de Matasiete:
“(…)en la fila de los margariteños hay una mujer que alienta a los soldados: les habla con ternura, les brinda pan y agua y les cura las heridas. Al terminar la acción, indispensable es expresarle tu gratitud por todo cuanto ha hecho, la buscan afanosamente por todas partes y no la encuentran. Entonces los soldados exclaman convencidos: “Es la Virgen del Valle”(…)

La imagen que se encuentra en el Museo Diocesano de Margarita, procura inmortalizar con el realismo que imprime a la obra del pintor Juan Antonio Rodríguez, a la Virgen del Valle curando los heridos patriotas en la Batalla de Matasiete en 31 de julio de 1817.

Redacción: Alexis Marín Cheng y sus Pueblos de Margarita- Agosto 2019