Gilda Pérez: La "Gran Señora"

En el panorama musical de la Isla de Margarita, pocos nombres resuenan con la autoridad y el afecto que genera Gilda Pérez. Conocida como «La gran señora de la canción«, esta intérprete no solo ha hecho vibrar los escenarios neoespartanos durante más de cinco décadas, sino que se ha convertido en el pilar fundamental de la formación vocal en la región.

Originaria de Puerto La Cruz pero margariteña por elección y corazón, Gilda aterrizó en la isla para transformarla en su santuario artístico. Desde allí, ha construido una carrera que es, en esencia, un catálogo vivo de la música romántica, el bolero y la tradición venezolana.

Una trayectoria de quilates

Su historia no comenzó ayer. Gilda Pérez es una sobreviviente de la «época de oro» de la televisión y los grandes espectáculos en Venezuela. En su historial destacan:

  • Inicios en la TV: Debutó profesionalmente en el emblemático programa El Show del Pueblo de Venevisión, conducido por Gilberto Correa.
  • Escenarios compartidos: A lo largo de los años, su voz imponente se ha medido con figuras de la talla de Simón Díaz, Mirla Castellanos, Danny Rivera, Rocío Dúrcal y Raphael, demostrando una versatilidad que le permite navegar desde la balada más íntima hasta el folklore más recio.
  • Legado docente: Más allá de las luces, su labor como profesora de canto ha sido vital. Ha formado a generaciones de artistas en la isla.

El hogar de las «Noches Temáticas»

Residenciada en la isla, Gilda es una presencia constante en centros culturales como la Casa de la Cultura «Ramón Vásquez Brito» de Porlamar y el Centro de artes Omar Carreño de La Asunción.

Lo que hace especial a Gilda en Margarita es su concepto de familia musical. Sus conciertos suelen ser un asunto generacional, compartiendo el escenario con sus hijos, Tita y Tito Rey, y su nieto, el percusionista Antonio Rojas.

Un homenaje que hizo historia

A mediados de 2024, la comunidad artística de Nueva Esparta le rindió un tributo sin precedentes en Porlamar. Con una sala plenada por alumnos, colegas y admiradores, Gilda cerró la velada interpretando «Quiero un país», un tema que, bajo su voz, se transformó en un himno de esperanza que puso a todo el teatro de pie.

Hoy, Gilda Pérez continúa siendo esa «sonrisa luminosa» que se encuentra en los eventos más selectos de la isla, recordándonos que el talento no tiene fecha de vencimiento cuando se cultiva con la disciplina de una docente y la pasión de una eterna enamorada del escenario.

Otilca Radio

Únete a nuestro canal en Telegram.

¿Eres talento venezolano y deseas que publiquemos tus notas y sonemos tu música? Envíanos el material a otilcaradio@gmail.com

Compartir