Ochenta y un aƱos de mi escuela Apolinar Figueroa Coronado
En esta escuela, cuando aĆŗn funcionaba en la instalación que conocimos como la casa del Sr. Gualberto Rojas, comencĆ© mi formación. De allĆ, la escuela pasó luego a su nueva sede, a la que llamamos Ā«La ConcentraciónĀ». En ella, generaciones de maqueros comenzaron a empinarse. DĆ©cimas: Ochenta y uno haLeer mĆ”s










