El síndrome de la uña rota

¿Qué te parece mijo? ¡Estamos en pleno fin del mundo! ¿Quién sabe cuándo saldrá la famosa vacuna? y claro ¡Será para los que tienen más plata que  uno! “Aquí todos nos vamos a morir.” ¿Te rodean personas con este tipo de comentarios?   ¿Cómo te sientes cuando los escuchas? Son personas que sin darse cuenta presentan los indicios del Síndrome de la uña rota, veamos el por qué: Cuando cualquiera de la uñas de nuestras manos o pies se rompe de manera imprevista nos incomoda mucho. En primer lugar, porque además del dolor inicial es inevitable dejar de tropezarnos frecuentemente con cualquier objeto y superficie, entonces vuelve el dolor y percibimos que la uña se engancha de todo lo que toca o con lo que hace roce.

En segundo lugar, por lo general este evento sucede fuera del hogar y es peor porque tenemos que esperar llegar a casa, buscando con urgencia un cortaúñas para librarnos de “ese azote.” En consecuencia mientras persista la molestia, andamos cargados de mal humor e impaciencia. Del mismo modo sucede con las personas que se han “enganchado” con el pesimismo y se niegan a llevar su vida con una actitud y mente positiva. A pesar de la actual situación de cuarentena aunada a la crisis mundial que confrontamos principalmente en la economía y alimentación hay que sobreponerse y adaptarse a los cambios a fin de asumir con entereza las nuevas condiciones de vida.

Es importante destacar que este cambio en la conducta es claramente observable para los demás, pero para quienes lo manifiestan no. En otras palabras, ellos no se dan cuenta por sí mismos de lo que sucede. Se ha abierto una ventana ciega  en su forma habitual de pensar y de interactuar con los demás (ventana de Johari). Sin percatarse su pensamiento se ha hecho también estéril. El pensamiento estéril es de índole negativa y hace que la persona se exprese con apatía, desánimo y se mantenga por varios días de mal humor o denote conductas no habituales. En ellos ya no hay contentamiento, solo quejas. Es una conducta realmente tóxica y puede conducir hacia una fuerte depresión, que es un estado emocional muy dañino.

Algunos de factores que incrementan a este síndrome son: la observación permanente de noticieros, periódicos, sitios web y redes sociales de estilo alarmista/amarillista, así como la falta de un manejo adecuado de las frustraciones. De igual forma manifiestan desinterés para ocuparse en algo diferente y que también les pueda generar ingresos.  En otros casos hay quienes han tomado el licor como escape, entonces bajo los efectos del alcohol su negatividad se disimula, pero reaparece al estar sobrios.  

¿Se afecta tu equilibrio emocional al hacer contacto con personas parecidas?

Lo adecuado es no dejarnos contaminar con esa toxicidad, a pesar que es natural nuestro deseo de no tropezar con ellos, por tratarse de amigos o vecinos o familiares resulta difícil evadir dicha situación.  A manera de sugerencia podemos mantener hacia ellos una actitud cordial y proponer con mucha delicadeza y cortesía algunas actividades que les permitan distraerse un poco, como por ejemplo: aprender música, técnicas de dibujo y pintura, otro idioma, hacer caminatas, tomar fotografías, transformar juegos de mesa, buscar otro tipo de temas de lectura, tomar cursos por internet, hacer un emprendimiento luego de explorar otros conocimientos y habilidades que tienen.

De ésta manera al entrar en contacto con ellos podemos abordarlos con otro tema de conversación: Preguntarles cómo les ha ido con la nueva actividad que realizan. Apoyarlos ya sea compartiendo con ellos sus logros, dar visto bueno a sus ideas, hacer publicidad persona a persona con relación  al emprendimiento y/ actividad productiva que realizan y valorar sus esfuerzos. Porque una mente ocupada no se enferma ni se deja abrumar por nada y a pesar de las nuevas condiciones de vida debemos ser agradecidos y cuidar aún más nuestra salud  y poner nuestras habilidades y destrezas al servicio de los demás porque ¡la vida sigue!

Profa. Marthelena Martínez.

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