Cada 6 de enero, mientras el mundo celebra la llegada de los Reyes Magos, el corazón deportivo de Venezuela late con una fuerza distinta. En cada estado del país, las canchas y estadios se mudan por una hora a los templos. Es la Misa del Deporte, una tradición única que cumple 81 años entrelazando la fe con el esfuerzo físico.
La historia de este encuentro se remonta a 1945. El párroco de la Iglesia de Santa Teresa en Caracas, Monseñor Francisco Castillo Plaza, convocó a los atletas para rendir homenaje a los deportistas fallecidos y pedir por la salud de los activos. Entre los nombres que motivaron aquel primer encuentro destacaban los de Salvador de la Torre y otros jóvenes que habían partido prematuramente.
Lo que comenzó como un funeral deportivo se transformó, con el paso de las décadas, en una celebración de vida. Para 1950, la ceremonia ya era una cita obligatoria, y hoy, en este 6 de enero de 2026, se mantiene como el evento que marca el inicio oficial del año atlético nacional.
Durante la homilía, el mensaje suele ser constante: el deporte como herramienta de paz y disciplina. Los atletas presentan sus ofrendas, que no son solo pan y vino, sino balones, bates, medallas y trofeos conquistados el año anterior, entregándolos simbólicamente como fruto de su sacrificio.
Para el venezolano, la Misa del Deporte es un recordatorio de que el talento no vale de nada sin la constancia y la protección espiritual. Es el espacio donde el país se reconoce en sus héroes de carne y hueso, aquellos que, independientemente de las crisis, siguen levantando la bandera en tierras extranjeras.
Únete a nuestro canal en Telegram.
¿Eres talento venezolano y deseas que publiquemos tus notas y sonemos tu música? Envíanos el material a otilcaradio@gmail.com
Contribuye con la promoción y difusión de la
producción artística venezolana, realiza tu aporte



