“Mi general, vengo a decirle adiós porque estoy muerto”
El estruendo de los cañones y el galope frenético de los caballos marcaron el compás del enfrentamiento que definió el rumbo de la emancipación venezolana. En medio de la pólvora y el choque de aceros, una silueta se distinguió por su audacia en la vanguardia: el teniente Pedro Camejo, elLeer más












