Andrés Eloy Blanco: Pluma de Cumaná para el mundo

Andrés Eloy Blanco nació en Cumaná el 6 de agosto de 1896 y falleció exiliado en México el 21 de mayo de 1955.

Fue un importante poeta venezolano, miembro de la “Generación del 28” y fundador del Partido Acción Democrática (AD). Fue también cuentista, dramaturgo, periodista, biógrafo, ensayista e insigne orador. Obtuvo inmuerables galardones por sus obras literarias alcanzando el éxito tanto dentro de sus fronteras como afuera. Funcionario público durante el gobierno de López Contreras, fue diputado y posteriormente presidente de la Asamblea Constituyente de 1946, en la cual se destacó por sus famosos discursos. Ejerció también el ministerio de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Rómulo Gallegos.

Sus padres fueron Luis Felipe Blanco y Dolores Meaño. Transcurrió su infancia en la isla de Margarita, hasta que se trasladó a Caracas en 1908 con la finalidad de estudiar en el Colegio Nacional, regentado en ese entonces por Luis Ezpelosín. Para el año de 1913 figuró como miembro del Círculo de Bellas Artes. Luego ingresó a la Universidad Central de Venezuela, donde cursó la carrera de derecho y se graduó en 1919. Ejerció su profesión de abogado por un tiempo en Apure. Desde muy joven mostró un gran talento literario, el cual fue reconocido en diversos concursos. En tal sentido, uno de sus primeros poemas “La espiga y el arado”, fue premiado en los Juegos Florales de Ciudad Bolívar en 1916. Asimismo en 1921, publicó su primer libro “Tierras que me oyeron”; y en 1923, recibió el primer premio en concurso promovido por la Real Academia Española de la Lengua, en la ciudad de Santander (España), a la cual concurrió con su “Canto a España”, lo que le da notoriedad internacional. EN 1924 fue nombrado miembro de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras y posteriormente viajó a Cuba donde se reunió con exiliados venezolanos e intelectuales cubanos.

En 1928, formó parte del grupo de estudiantes universitarios que se alzaron en contra de la dictadura del general Juan Vicente Gómez. Por tal motivo, entre 1928 y 1933, estuvo en la prisión de La Rotunda, de donde lo pasaron al castillo Libertador de Puerto Cabello (1933-1934). Durante el tiempo que estuvo encarcelado, dio muestras de una gran fortaleza física y moral, ya que pese a tener pesados grillos en los pies, siguió produciendo originales escritos que luego sus hermanas se encargaban de pasar en limpio. Enfermo, fue confinado a Valera (1935). En el lapso que estuvo prisionero en las cárceles gomecistas, estableció contacto con los campesinos y obreros analfabetas llevados a estas prisiones por el régimen de Juan Vicente Gómez; los cuales inspiraron algunas de su obras: “Barco de Piedra”, “Malvina Recobrada” (1937), “Abigail” (1937) y “Baedecker 2000”. En estos libros Eloy Blanco empleó un tratamiento de la realidad que él mismo denominó como “colombismo”, y que derivaba de una actitud descubridora del poeta en contacto con la realidad americana.

Después de la muerte de Juan Vicente Gómez (17 de diciembre de 1935), fue nombrado por Eleazar López Contreras como jefe del Servicio de Gabinete en el Ministerio de Obras Públicas. No obstante su postura crítica ante la represión de las protestas del mes de febrero de 1936 lo apartarán del cargo. Fue transferido a la Inspectoría de Consulados, viajando a Cuba, EEUU y Canadá. Renunció en 1937 a ese cargo. Fue uno de los fundadores del partido ORVE y después militante del Partido Democrático Nacional (PDN) y resultó electo presidente del Consejo Municipal del Distrito Federal. Miembro fundador del partido Acción Democrática (AD), participó también en la fundación del semanario humorístico “El Morrocoy Azul” (1941). Contrajo matrimonio con Lilina Iturbe en 1943. Diputado por el Distrito Federal (1945) y destacado presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (1946-1947), se desempeñó como ministro de Relaciones Exteriores en el Gobierno de Rómulo Gallegos y representó a Venezuela en las Asamblea de las Naciones Unidas (París 1948). Luego del derrocamiento de Gallegos (24 de noviembre de 1948), salió al destierro, pasando primero a Cuba y posteriormente a México, donde murió en un accidente automovilístico. En 1973, el Congreso Nacional hizo una edición de sus obras completas, en 10 volúmenes, 5 de los cuales recogen su labor periodística, que contiene crónicas y ensayos cortos. En esta edición, también están contenidos sus discursos, que son de excelente calidad, pues Andrés Eloy Blanco era un gran orador, acaso uno de los mejores que ha tenido Venezuela en el siglo XX.

Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 2 de julio de 1981.