“Cheguaco”: una Fundación que preserva las tradiciones de Margarita

Crónicas

Los pueblos de Margarita y Coche han sido tierra fecunda en hombres y obras que trascienden la geografía neoespartana y proyectan al espíritu insular en su justa proporción de nobleza y creatividad. 

La población de Tacarigua, en el municipio Gómez encierra a uno de esos grandes cultores, cuya misión y obra ha permitido mantener en el tiempo cultura, tradiciones, folklore y música, el sabor, color y pensamiento de Tacarigua, su lar natal, y de la isla de Margarita. 

En su calle principal está la casa donde desde el año 1926 y hasta el 2000 se crió, vivió y desarrolló su gran obra el tacariguero José Joaquín Salazar Franco, más conocido como Cheguaco. 

Dedicado a la agricultura desde niño y con solo educación primaria, fue vendedor de arepas, empanadas y chorizos y con ese transitar por los pueblos fue sembrando su inquietud y pasión por su gente que lo llevó a hurgar y prepararse para convertirse en uno de los personajes más importantes de la vida cultural neoespartana. 

Desde el 31 de diciembre del año 2000, esa casona grande, ventilada, con mucha luz, libros, muebles y fotografías que guardan las vivencias y permanencias de este hombre de tierra, mar y sol, sus hijos y nietos se han preocupado por mantener, mediante una Fundación, su legado de folclore, historia, ideas y pensamiento, obra literaria, poética y de investigación histórica.

La Fundación Cheguaco es una asociación civil sin fines de lucro que cuenta con Julián Salazar Velásquez como su actual presidente. Orienta su labor a brindar apoyo y promoción a la cultura popular margariteña y se mantiene gracias a la ayuda de colaboradores que aportan recursos para conservar y mantener y difundir el legado del escritor y poeta.

Su abarrotada biblioteca guarda ejemplares de sus obras como “Por los senderos de Margarita”, “El gua,gua,gua de los guaicos”, y “Tacariguita, el Portachuelo y la Virgen de Papaché”, mientras que su extensa muestra fotográfica da fe de sus innumerables conocidos, amigos y colaboradores, de sus años de trabajo como directivo de la Primera Federación de Trabajadores de Nueva Esparta, organizador de la Federación de Trabajadores del estado Nueva Esparta, Fetraesparta, escribiente de la Oficina Principal de Registro Público de la entidad, articulista de numerosos periódicos nacionales, historiador e investigador del folclore. 

Casado con Consuelo Velásquez, padre de nueve hijos, fue en definitiva uno de los cultivadores más importantes del legado cultural y las tradiciones del pueblo insular, pues Cheguaco supo recoger esa esencia. Este personaje forma parte del grupo de ciudadanos ilustres de la llamada originalmente “Caserío del Río”. 

Redacción: Federico Nedwetzki/ CNP: 1.119. Foto: Franklin Vásquez (Prensa GENE)