Cherry Navarro el coloso e inolvidable de los años 60

Alexis Enrique Navarro Velásquez, más conocido como Cherry Navarro, fue un cantante y músico venezolano.

Un joven que tuvo una personalidad impetuosa que no pudo pasar desapercibida por los escenarios venezolanos e internacionales.

Con una voz maravillosa y gran talento, un estilo flamante y vanguardista que se evidenciaba por su atuendo a la moda y su físico admirado por las jóvenes de la época años 60, se enfiló como una estrella fugaz, y es que, en el mundo de la canción,  dejó como una premonición, casi como una petición, una rogativa, su “Aleluya”, que sin temor a extremar lo glorificó.

Se fue prematuramente, de forma anticipada, pero su voz aún se escucha en las radios melancólicas, de sus seguidores.

Su muerte lo exaltó a la posteridad, por ser un joven de apenas 23 años, por aplasia medular, cuando estaba en el cima de su carrera como cantante, además que liderizaba las listas de las canciones más sonadas, con su famosísima Aleluya.

“Cantante talentoso, versátil, carismático. Quienes fueron sus fans lo describen como un hombre sencillo, alegre y de gran sonrisa, que lograba atraer no solo por su voz, sino por su jovial estilo.”

Fue un representante ingénito a finales de los años 60, vanguardista, que utilizó su talento musical, con sus condiciones físicas, mezcla que lo reconcilió como un verdadero ídolo entre la juventud.

Coexistió con José Luis Rodríguez El Puma y ambos fundan el grupo Canaima.

El gran Chelique Sarabia, lo contrata y lo lleva a la TV y la radio, presentándose muchísimas veces en el Show de Renny.
También fue cantante de “Los Melódicos”, por un breve tiempo.

Y gracias a su relación con la Miss Venezuela, 1.965, María de las Casas, consigue hacer contactos que le promueven su carrera hacia la internacionalización, cuando halla la muerte tempranamente.

En su gira por algunos países, confesó que demoraban en cicatrizar las heridas que se hacía al afeitarse, aunque esto lo expresó en las cartas a sus conocidos, escritas durante su gira, no le dio mayor importancia a ese inconveniente.

A su regreso a Venezuela, después de presentarse de nuevo en el “Show de Renny”, permanecieron sus problemas de coagulación sanguínea y tuvo una hemorragia nasal, fue trasladado al Hospital Vargas de Caracas, donde se diagnosticó que padecía aplasia medular y fue hospitalizado para someterle al tratamiento respectivo.

Prontamente, se inició la exploración de un donante factible para un trasplante de médula ósea para reducir la rapidez con la cual, menguaba la salud del intérprete.

La persona seleccionada para este trasplante fue su hermano menor, René Navarro Velásquez, sin embargo, los tratamientos curativos de la época fueron inútiles, ya que,  su organismo mostró rechazo al trasplante y al cabo de diez días, contados desde su ingreso al centro clínico, falleció el 28 de septiembre de 1.967, en pleno apogeo de su popularidad.

La Junta Médica que atendió al cantante, el mismo día de su fallecimiento, emitió un boletín que informó que su muerte se produjo por una complicación cerebro-vascular, como consecuencia de la enfermedad que se le diagnosticó.