Jesús Soto imagen importante del “Arte Cinético” venezolano

Crónicas

Artista, escultor y pintor venezolano, que a partir de influencias cubistas y constructivistas, se convirtió en uno de los principales representantes del arte cinético y óptico venezolano.

Jesús Soto es imagen del arte nacional, gracias a su Cinetismo,  atrajo la fama por ser el artista cinético de mayor jerarquía y difusión a nivel mundial. Prueba de ello son sus “penetrables” y las obras que forman parte de la estructura arquitectónica de edificios públicos y privados en los cinco continentes.

Este ilustre artista plástico venezolano, selló un hito en la historia de las artes modernas, hoy sus obras se localizan exhibidas en algunos de los museos más acreditados del mundo.

En Caracas puede ser valorada en el Complejo Cultural Teresa Carreño, la Torre Capriles, la Torre Banaven, la estación Chacaito del Metro de Caracas, en el edificio sede del Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela, y su magistral “Esfera Caracas” en la Autopista Francisco Fajardo.

Jesús Soto cursó estudios de arte en Caracas y París, ciudad en la que asiste al taller de artistas franceses, y desarrolla su magistral Cinetismo, en una experiencia en la que la obra y el espectador forman parte de un todo, para concretar el hecho de la percepción cinética. Su investigación tiene que ver con el efecto de la luz y el color en la retina, así como el desplazamiento que involucra tiempo y movimiento; la música y el sonido son de importancia en su obra.

Jesús Soto nació el 5 de junio de 1.923, sus padres fueron, Luis Rafael García Parra y Emma Soto, desde muy joven le interesaron las artes y se eximió en el trabajo de cartelista, que practicó en tres cines de su ciudad natal.

Vida y obra de Jesús Soto

A los 19 años logró una beca del Gobierno regional para comenzar sus estudios en la Escuela de Bellas Artes y Artes Aplicadas de Caracas, donde cursó la carrera de arte puro y docencia entre 1.942 y 1.947.

Fue propuesto como  director de la Escuela de Bellas Artes de Maracaibo, obligación que ejecutó hasta 1.959, cuando una beca del Gobierno de aquel entonces le consintió viajar a París para persistir sus investigaciones.

Subsiguientemente empezó a elaborar sus más subrayados trabajos y en 1.960 conquistó en Venezuela el Premio Nacional de Artes Plásticas. Durante esta década se desenvolvió un proceso concluyente para su trayectoria, el cual, sobresalió en una de sus obras más enfatizadas, designada El Penetrable.

Sus instauraciones han sido exteriorizadas en escenarios internacionales de gran reputación, entre ellos París, Venecia, Montreal, Nueva York, entre otros.

Hoy por hoy sus obras se hallan en varios de los museos de arte moderno más significativos del mundo, entre los que se encuentran: el Museo Ludwig de Colonia, Alemania, el Centro Georges Pompidou de París, el Tate de Londres, la Galería Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo de Roma y el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Reconocimientos nacionales e internacionales: 1.960 – Premio Nacional de Pintura, Venezuela. 1.963 – 7¼ Bienal Internacional de Sâo Paulo, Brasil. 1.968 – Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres, Francia. 1.972 – Orden Andrés Bello en 1er Grado, Venezuela. 1.979 – Conseiller d’Honneur de l’Association Internationale des Arts Plastiques, UNESCO, París, Francia. 1.983 – Orden Francisco de Miranda en 1er Grado, Venezuela. 1.989 – Mëdaille des Arts Plastiques, Acadëmie d’Architecture, París, Francia. 1.990 – Mëdaille Picasso (Vermeil), UNESCO, París, Francia; Doctor Honoris Causa en Arquitectura, Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela; Orden Antonio José de Sucre en su Primera Clase, Cumaná, Venezuela. 1.993 – Commandeur de l’Ordre des Arts et des Lettres, Francia. 1.994 – Doctor Honoris Causa, Universidad Nacional Experimental de Guayana, Ciudad Bolívar, Venezuela. 1.995 – Grand Prix National de la Sculpture, Francia.

Como reconocimiento a su trabajo artístico se conceptúa en 1.973 el Museo de Arte Moderno Jesús Soto, de Ciudad Bolívar, y en 1.984 se le concede el Premio Nacional de Artes Plásticas.

Por años expuso bajo convenio con la galería parisina Denise René, y en nuestro país se le tributaron retrospectivas en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, Museo de Bellas Artes y Galería de Arte Nacional.

El progreso de la obra de Jesús Soto alzó el vuelo del cinetismo perceptivo (estudios en blanco y negro basados en efectos moiré, planos activados mediante el color y vibración retiniana de líneas provocada por la interacción entre figura y fondo) para conseguir  la conquista total del espacio. Entre un punto y otro, Soto no restringió la indagación de las fases y campos intermedios.

En el año 2005, en París, después de una prolongada carrera en el ámbito artístico, feneció el 14 de enero a sus 82 años.

Sus trabajos son un emblema nacional, es casi adyacente registrar alguna de estas, sobretodo la “Esfera Theospacio”, pero la más reseñable por sus dimensiones es la “Esfera Caracas” que teñido de un color naranja fuerte, el efecto no se pierde desde la distancia en que se mire, o el “Techo de Foyer en el Teatro Teresa Carreño”.