Cada 6 de enero, mientras el calendario marca el sexto día del año y el ciclo navideño comienza a recoger sus luces, Venezuela se sumerge en una de sus tradiciones más entrañables: la Adoración de los Reyes Magos. Aunque en gran parte del mundo la fecha marca el final de las fiestas, en la geografía venezolana la Epifanía es un estallido de color, fe y teatro popular que fusiona la herencia hispánica con la calidez caribeña.
El Camino de los Sabios: Entre el Incienso y la Parranda
A diferencia de otras latitudes donde la entrega de regalos es puramente doméstica, en Venezuela el Día de Reyes se vive en la calle. Desde las costas de Nueva Esparta hasta los picos de los Andes, la figura de Melchor, Gaspar y Baltasar trasciende los pesebres para tomar vida propia.
Aquí, la llegada de los Reyes no es solo un evento para niños, sino un símbolo de esperanza y prosperidad para el año que inicia.
El Color de la Tradición: Los Reyes Magos de Capacho
Si hay un lugar donde esta fecha alcanza una dimensión épica es en Capacho, estado Táchira. Allí, la «Bajada de los Reyes Magos» es una pieza de teatro de calle monumental que involucra a todo el pueblo. Los vecinos se visten de soldados romanos, pastores y cortesanos para escoltar a los soberanos que, a caballo, recorren las empinadas calles andinas. Esta representación, que data de principios del siglo XX, ha sido declarada Patrimonio Cultural y atrae a miles de turistas cada año.
En las barriadas de Caracas y en los pueblos más remotos, la ilusión de los niños al recibir un pequeño detalle bajo la almohada o en el zapato sigue siendo el recordatorio de que, a pesar de las crisis, la magia de la infancia es un territorio sagrado.
Únete a nuestro canal en Telegram.
¿Eres talento venezolano y deseas que publiquemos tus notas y sonemos tu música? Envíanos el material a otilcaradio@gmail.com
Contribuye con la promoción y difusión de la
producción artística venezolana, realiza tu aporte



