La Margarita que no existe: El antiguo parque Fray Elías

Grandes maquinarias pesadas y trabajadores portando mandarrias, martillos y otras herramientas, derrumban columpios, toboganes, ruedas y otros aparatos, ante la mirada atónita y triste de los porlamarenses, especialmente de los jóvenes que en esos momentos realizan sus prácticas.

El 3 de agosto de 1977, comienza la demolición del Parque “Fray Elías María Sendra”, ubicado a todo lo largo de la calle Gómez, entre las calles Igualdad y Velasquez, detrás de la iglesia San Nicolás de Bari de Porlamar. Los que por allí pasábamos pudimos presenciar como grandes maquinarias pesadas y trabajadores portando mandarrias, martillos, tenazas y otras herramientas, empiezan por derribar los columpios, toboganes, trapecios, ruedas giratorias y otros aparatos, ante la mirada atónita y triste de los porlamarenses de todas las edades, especialmente de los jóvenes que en ese momento realizan sus prácticas deportivas.

El nombre del parque se debe al sacerdote Carmelita Fray Elías María Sendra, quien desde su llegada a la isla desarrolla una incansable labor en beneficio de las comunidades, tanto en el campo material y espiritual, y además se le debe la construcción del actual templo San Nicolás de Bari.

Su construcción fue iniciada en 1951 y figura, junto con el Parque 2 de diciembre, como el paquete de obras ejecutadas durante la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez. Constaba de cancha para la practica de baloncesto, voleibol y tenis, un parque Infantil con toboganes, columpios, ruedas giratorias; además de un área destinada para deportes acrobáticos con argollas, trapecios y barra para ejercicios.

Todo formaba un conjunto con el parque denominado 2 de diciembre, aledaño a la fachada sur del Templo San Nicolás de Bari. Era totalmente descubierto, al aire libre, con piso de tierra, salvo el de las canchas que eran de cemento,; una extensa malla metálica, del tipo conocida hoy día a como alfajol con sus puertas, lo limitaba con las calles Gómez, Velásquez e Igualdad, así como en los distintos espacios en su interior; era realmente hermoso y traerlo a esta crónica recuerda gratos momentos. Del cronista, que fue por mucho tiempo del Distrito Mariño, Erwin Murguey Marín , transcribo el siguiente extracto:(…) Era un parque hermoso, con suelo de tierra tapizado de abrojos flor olvidada de estos predios casi extraviada; Fray Elías María Sendra, columpios de madera, de seguridad para los pequeños, de tabla lisa para los grandes; escalera de hierro que subía para tocar las ramas de roble que les daba sombra, argollas, barras, ruedas giratorias, sube y baja, cancha de tenis donde los Morochos de Pastora Sánchez, demostraban sus destrezas; que por las noches aquellas, de voleibol también servia, para los muchachos del liceo, encabezados por Morales, sus juegos realizaban para deleite del pueblo.La cancha de baloncesto que también situada estaba, frente al cine Paraguachi, en el local de los “Chavolo”, regentado por Nicho Gil, operado por “Che Pérez”, que buenas películas pasaba; cancha en la que se escenificaron grandes torneos populares entre muchos otros equipos, que por las noches batallaban con jugadores estrellas; Polito y Chucho Cazorla, Manzanita, Buzo, Juan José Ávila, José Mata, Alfredo el de Pilar, Camarón, Tolinga, Catire y tantos otros que la precaria memoria, no nos logra recordar.

Cancha donde igualmente se foguearon, para ser jugadores estrellas, como los hermanos Lairet, Mirito el hermano de “Tocho, y otros que sólo lo hacían, por diversión buena y sana; el entrañable amigo “Tolón”, nuestros hermanos Elías y Oswaldo Murguey, y tantos otros paisanos que hoy recuerdos tendrán de aquellos pasados días.

Por las tardes de alegrías, el parque se convertía en glorioso campo de beisbol con pelotica de goma, que bateábamos a mano limpia, hasta que por milagro de Dios, descubrimos aquella tumba, que como túnel servía, entre el Parque y la iglesia y que unos huesos contenía, usando el más largo de ellos, para batear la pelota que bien lejos iba a parar.

Pasado algún tiempo, de usar aquel humano bate, nos enteramos después, que de un fraile fueron sustento de su cuerpo bendito: Fray Espiridión Cabrera, hoy bajo el Sagrado Altar Mayor de la Iglesia San Nicolás, donde han ido a reposar, más no con la alegría que sentiría aquel fraile, cuando entre muchachos del pueblo, salía también a jugar, bateando la pelotica de goma, que bien lejos iba a parar (…).

La imagen recoge en primer plano, un fragmento del Parque “Fray Elías María Sendra”, y al fondo, otro de la Iglesia San Nicolás de Bari, desde la intercepción de las calle Velázquez y Gómez de Porlamar, cuya postal forma parte de la Colección de Postales del Centro de Investigaciones Históricas del Parque Museo Pueblos de Margarita.

(Alexis Marín Cheng y sus Pueblos de Margarita– Agosto 2020).

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