Las Crónicas de Edward Ernández Caraballo: El Klan Roskay

Y fue a finales de la década de los años 60, época en la cual existía en Venezuela un gran furor por las melodías de protesta, cuando surge en el firmamento musical margariteño, el primer grupo de música moderna que causaría gran admiración entre esa gran pléyade de chicas ye yé go gó y de muchachos que  dejaban crecer su cabello bien sea liso o a lo tumusa-afro, pantalones acampanados y zapatos aplasta mojones, cuando nace el afamado Klan Roskay.

Esta agrupación juvenil tuvo como precedente, al conjunto de música criolla denominado “La Cabaña” cuando apenas sus integrantes, los hermanos García, eran unos adolescentes y, del cual hemos hablado en anterior oportunidad. Pues bien, la historia nos refiere que, en efecto, fueron Abraham, Ennio y Luis Teodoro García, los precursores de esa recordada agrupación juvenil quienes andando tras innovaciones musicales logran dar en el blanco naciendo de tal manera, el Klan Roskay, catalogado, repito, como la primera agrupación juvenil de música pop nacida en Porlamar.

Después de largas horas de ensayos, Pedrito Cuica, uno de los fundadores, entra en contacto con el propietario de la discoteca de moda en la ciudad, “La Catacumba”, propiedad del señor Aníbal Marcano la cual estuvo ubicada en la calle Igualdad cruce con Fraternidad y, donde Pedrito fungía como disjockey estelar ampliamente conocido por su multiplicidad de facetas, como: “El gran enamorador de damas nonagenarias”. Cabe indicar, que ese debut resultó verdaderamente exitoso sirviendo el mismo, para que se multiplicaran los contratos en hoteles, fiestas privadas, carnaval, verbenas estudiantiles etc.. Los muchachos que integraban el famoso equipo, eran: Abraham García M, primera guitarra, tecladista y director general, Luis Teodoro García, voz líder y segunda guitarra, Ennio García M, bajo, Ibrahim Bracho, baterista, Edward Ernández Caraballo, percusionista y baterista, además de compositor de algunos temas y, Pedrito Cuica, como panderetero y jefe de RRPP, siendo su primer representante artístico el locutor Miguel Ramón González, quien logró firmar contrato para actuar en el reconocido balneario “Chez David” de los hermanos  David y Ricardo Fernández en Bella Vista.

El Klan Roskay, vivió momentos de gran alegría entre la población juvenil  margariteña. Eran aquellos años de famosos conjuntos de música moderna, como los “007”, “Los Impala”, “Los Supersónicos” “El V Parlamento”, “Los Kings”, “Los Barracudas” y más tarde “Azúcar Cacao y Leche”,  a los cuales los chamos del Klan, no tenían nada que envidiarles, pues si aquellos gozaban de gran popularidad, por sus actividades en el centro del país y en las televisoras nacionales, el oriente disfrutaba de igual manera con la música del Klan Roskay, que dentro de su repertorio se incluían canciones del romántico grupo chileno, “Los Angeles Negros”.

Llegado el momento de la deseada proyección nacional e internacional Pedrito Cuica, hace las gestiones en Caracas con una disquera, a objeto de llevar al acetato grabaciones inéditas del conjunto, además de lograr actuaciones en RCTV, donde por cierto el  Cuica, con apenas veinte años de edad, se enamoró perdidamente de una utilera culona de nombre Julia que sobrepasaba los setenta años. Fue un tórrido romance que sirvió de inspiración a un escritor novelero, para crear la exitosa telenovela: “Pedrito entre ture y cachimbo”.

Lo cierto fue que los muchachos lograron su cometido y, graban en un disco de 45 RPM, los temas: “Muñeca Fina” del argentino Johnny Tedesco y, “Latinoamericano”, del también argentino, Raúl Roca. Con estos dos temas, se dan a conocer en el ámbito nacional. Más tarde graban otro 45 RPM que incluye los temas: “La paz de mi guitarra” de Ibrahim Bracho y “Recuerdos” de Luis Teodoro García. Por consiguiente, logran un tercer acetato en 45 RPM con los temas: “Busca la verdad” de Abraham García y, “Si quieres conseguir amor” también de Abraham. Otras canciones grabadas por el Klan Roskay, pero que se llevaron al acetato no ya con la figura del Klan, sino como la del “Grupo Acuario”, fueron: “Este país mío”, letra del poeta Lira Sosa y música de este servidor, así como la balada “Las cosas que quisiera yo de ti” y la canción protesta “Camina alerta muchacho”, ambas de mi autoría.

Son muchos los recuerdos de este famoso conjunto, que no solamente fue, como señalo al principio, el primero en su estilo en Margarita, sino en todo el oriente del país, motivo por el cual, no estaría demás, intentar una vuelta a los escenarios para una sola presentación y así  deleitar a su público, aquél público juvenil que hoy sobrepasa los 70, a sabiendas de que si otros lo han hecho, ¿por qué no, el Klan Roskay? Reunirnos, sería una bonita oportunidad y así revivir una época cuando teníamos pelo pues hoy, muy a pesar de los dolores musculares que nos aquejan, de tantos cabellos blancos y calvicies, seguimos siendo los mismos amigos de siempre con setenta y pico encima, menos mi compadre Bracho que aún se cree que sigue siendo aquél carajito enamorador, no sabiendo que está dando las seis y media desde hace años.

Ante todo este panorama, acuden en este momento, reminiscencias que afloran en mi mente como para contarles aquellos hechos memorables del inolvidable Klan Roskay, pero el espacio es corto y, como siempre andábamos en son de broma o jodederas, permítanme finalizar ésta crónica musical porlamarense diciéndoles, que existe un Diario de Actividades tanto de ensayos como de actuaciones, que minuciosamente llevaba anotado Ennio, diario éste que por su contenido, está catalogado como Top Secret, por lo tanto, no se puede llevar al público, no así lo relativo a los apodos: Abraham, “Chamaco”…Ennio, “Cherepe”… Luis Teodoro, “Luistrico”… Bracho, se le conocía como “El novio de la Baqueta”, Edward, “Belmondo el Inquieto”…y Pedrito, además de “Cuica”, “Labios Sensuales”.

Cuántas alusiones perduran en nuestros corazones, cuántas anécdotas, momentos vivenciales de una época maravillosa que vivimos todos cuando andábamos, “Marimaniando”…”Marimaniando”. Eso sí, ante tantas admiradoras y amoríos, al primero que le echaron el lazo fue a mi compadre Bracho, después caí yo, y ando ya por los 48 años “enlazado” mediante un nudo indestructible… del mismo modo cayeron fuertemente “encabuyados”, ante un sol margariteño que los sigue abrazando hoy y, por siempre al lado de sus respectivas costillas, Abraham, Ennio y Luis Teodoro. El gran amigo y hermano Pedrito Cuica, fue el único en zafarse porque para él, lo más importante, eran sus viejas…¡A ver como no!

Edward Ernández Caraballo (sagitario200902@hotmail.com)