Parque Nacional Macarao, un refugio caraqueño

El Parque Nacional Macarao, se localiza en el tramo central de la Cordillera de la Costa, compartido por el estado Miranda y el Distrito Capital. Fue decretado Parque Nacional el 5 de diciembre de 1973.

Como la mayoría de Venezuela, la tierra de Macarao es fundada por los españoles. Los habitantes eran indígenas provenientes de una tribu llamada toromaimas y el nombre de estas tierras es en honor a su cacique “Macarao” el cual junto con la ayuda del indio guaicaipuro se encargo de defenderlas.

Sus principales ingresos provenían de las actividades agrícolas y artesanías indígenas, y también una de los factores que ayudo a mantener el pueblo mediante pasaban los años era la existencia de el rió Macarao, el cual pasaba por el pueblo hasta desembocar después de una trayectoria de 22 Km. en el rió San Pedro.

Es el 5 de diciembre de 1973, que 15mil hectáreas de estas tierras son decretadas como un parque nacional para poder dar mantenimiento y cuidado a la gran mayoría de su vegetación y sus aguas.

El parque dispone y facilita la realización actividades recreativas, para asegurar que sus visitantes cuenten, disfruten su día, lo cual lo hace un sitio para disfrutar en familia.

El clima cálido del área que rodea a Caracas se torna fresco a medida que se penetra en el parque y se hace más templado en las zonas altas de la montaña. La temperatura varía entre los 8° C y los 25° C, según la altura.

Este monumento cuenta con una vegetación muy diversa. Existen de manera abundante el cedro, el samán, el bucare, el araguaney, el pardillo, el equiseto gigante, la palma grapa, la palma bendita, y los helechos. Además, se pueden observar hermosas flores como la bromelia y la orquídea.

  • Las especies de árboles más comunes son la Cedrella americana, Pithecelobium saman, Erithrina poeppigiana, Tabebuia chrisantha, Cordia alliodora, y el helecho Equisetum giganteum.
  • Las palmeras Wettinia praemorsa y la endémica Ceroxylom interruptum son comunes, así como también las epífitas de los géneros Tillandsia y Epidendrum.

La fauna es un poco escasa, dada la cercanía del parque a los centros urbanos. Cuenta con seis aves endémicas, incluyendo al colibrí pechiazul, cunaguaro, mono araguato, pereza de tres dedos, venado matacán, báquiro, paují, guacharaca y al querrequerre.

El acceso al Parque se puede realizar por el suroeste de Caracas utilizando la vieja carretera de Los Teques. También por la carretera Panamericana tomando la vía de San Pedro de Los Altos y por la carretera de El Junquito a la Colonia Tovar, tomando la vía de El Jarillo.

En el interior de él se dispone de caminos que permiten recorrer a pie o en bestia una parte considerable del mismo y observar los rasgos naturales más atractivos, contando además con carreteras de montañas para vehículos de doble tracción.