Recorrido Por Margarita: El Piñonate, nuestro dulce típico

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En Fuentidueño vive “chiquito” o mejor dicho José Ramón Salazar que me cuenta que hacer Piñonate es como enfrentar un desafío lleno de trampas y que pueden conspirar muchos eventos para que la mezcla no agarre “el punto”.

Primero hay que cerciorarse de que en casa no haya ninguna mujer menstruando y también hay que evitar caer en tentaciones amorosas en la víspera, porque el sexo es un saboteador seguro de preparación. Cuando las condiciones están dadas para preparar el dulce, la familia Salazar compra como 100 kilos de lechoza verde y con todo el corazón lo rayan completicas con concha y semilla el día previo a la cocción.

La verdadera batalla comienza cuando uno se coloca la leña en el fondo de la hornalla donde hacen un agujero central inmenso que permite que encaje perfectamente el caldero, una enorme paila que se limpia cuidadosamente y se coloca sobre la hornalla, sellándola luego con barro húmedo para que no se escape ni el calor ni el humo.

El Piñonate no se encuentra en ningún otro lugar de la geografía nacional, es un patrimonio regional que podría desaparecer porque el esfuerzo es enorme para os pequeños márgenes de ganancia que deben ser divididos entre los miembros de la familia que colaboran en la actividad.

Tomado del libro Recorrido Por Margarita de Adriana Sánchez Navarro.

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