Reflexión sobre el Joropo por Raul Landaeta

La musicología no es un invento para emitir críticas destructivas. Esta disciplina nació en Europa (Primer Mundo), por la necesidad de abordar la vida y obra de los músicos que en una época eran desconocidos. Hubo que transcurrir más de 60 años para conocer de Johan Sebastian Bach, lo que hoy sabemos. 

En lo que respecta a nosotros, como país, hay algo que todos debemos saber y aprender de los argentinos como nación, como pueblo, como músicos; y es el ORGULLO POR NUESTRA MÚSICA. Cuando, en una conversación acerca del tango te dicen: “Hoy en día, en Japón hay más de 50 orquestas de tango, por el trabajo que hicieron nuestros músicos en el pasado cuando viajaban al Japón. Es más, en algunos festivales de tango, realizados en Argentina, ganan parejas japonesas”. Entiendes que esto es consecuencia de la convivencia, pero, sobre todo se debe al orgullo. Además, se trata de entender que la cultura viaja, evoluciona y no tiene dueños absolutos y menos, intentar peyorar a algún país por tal o cuál uso de un determinado elemento cultural. 

En el libro de Óscar Battaglini,  “El joropo: evolución histórica desde el Barroco hispano hasta nuestros días”, se asegura que “El Joropo tiene fecha de nacimiento en Venezuela…” Les invito a leer este libro; es excelente. 

Partiendo del principio y tomando en cuenta mi origen venezolano,  yo diría con orgullo: “El Joropo nació en mi país y desde hace años se toca en Colombia, porque también forma parte de ellos”. No sólo he realizado una interesante y exitosa carrera como concertista de cuatro académico, también estudié musicología en Europa, para comprender las mil razones que nos hace universales. 

¿Sabían que “Río Manzanares”, es la canción más escuchada en Trinidad y Tobago y que ya forma parte de lo que allá se conoce como Parang, (parranda)? En diciembre de 2014 me sentí muy emocionado escuchando un coro de 50 niños cantar en castellano, esta canción en un festival de parranda, en aquel país de cultura inglesa, donde se toma más té, que café, y no se habla nuestra lengua. ¿Qué hacemos? ¿Demandamos a Trinidad y Tobago por cantar “Río Manzanares”? ¿Le pedimos permiso a los alemanes para tocar Bach o Beethoven? O, esperamos que los españoles demanden a Margarita, por haber adaptado y cantado Diferencias de “Guárdame las Vacas”?…

Redacción: Raul Landaeta

Revisión de texto: Sainy Cabrera

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