San Francisco de Asís, ejemplo de la sencillez

Información

Uno de los personajes santos más extraordinarios que ha dado la Iglesia católica es sin duda Francisco de Asís. Él es el prototipo de hombre entregado con fervor a una causa, y esta fue a Cristo y los pobres.

Nacido en Asís en 1181, en el seno de una familia de ricos comerciantes, el futuro santo tenía todo para convertirse en uno de los hombres más poderosos de Asís, pero una revelación divina lo apartó de ese camino y lo guió a servir a Dios.

Poseedor de una personalidad fuerte y magnética, Francisco se creía llamado por Jesucristo para predicar la pobreza y la sencillez como normas de vida. Por este motivo el santo de Asís asumió una vida en la que la humildad, la pobreza, la penitencia y la solidaridad, más la observancia del rigor de los evangelios y la obediencia a la Iglesia se convirtieron en la piedra fundamental de la que después sería la orden de los Franciscanos.

Un acontecimiento que trascendería el tiempo fue la celebración de la Navidad por parte de Francisco, festividad que le entusiasmaba, así que en 1223 en la localidad italiana de Greccio, con esa originalidad que le caracterizaba decidió representar de manera real el nacimiento de Jesús.

Francisco de Asís muere el 3 de octubre de 1226 apenas a los 44 años. Fue canonizado en 1228 y la Iglesia ha designado el 4 de octubre como Día de San Francisco. En una época de consumismo extremo y opulencia, la vida y enseñanzas de Francisco de Asís siguen teniendo una vigencia y un vigor revolucionario.