La integridad venezolana se mide en el puesto de empanadas
En la esquina más concurrida de cualquier ciudad venezolana, entre el siseo del aceite hirviendo y el aroma penetrante del ají dulce, ocurre un fenómeno que desafía cualquier manual de auditoría moderna. No hay cámaras de seguridad apuntando al plato, ni recibos electrónicos que rastreen cada bocado. Lo que existeLeer más











