40 años del éxito de Yordano y la Sección Rítmica de Caracas

El 30 de abril de 1984 entré con La Sección Rítmica de Caracas al Estudio -A- de Telearte a realizar nuestro primer proyecto.

Hasta ese momento solo éramos una banda de música instrumental que había logrado meter un tema: “Victoria”, en las dos emisoras juveniles más importantes de la capital.

Luego, cuatro de nosotros: el bajista Lorenzo Barriendos, el guitarrista Eddy Pérez, el percusionista Nené Quintero y yo, junto a Ilan Chester, formamos el grupo MELAO y grabamos un disco precioso que se llama “NUESTRA MAGIA”.

Con esta banda actuamos antes de Queen, en el Poliedro. Fueron nuestras tres únicas presentaciones ‘en vivo’.

Poco a poco nos fuimos convirtiendo en los músicos más solicitados en los estudios de grabación de la ciudad, por eso la bauticé La Sección Rítmica de Caracas.

Antes de MELAO ya éramos la banda de Guillermo Carrasco que fue un momento muy especial, al menos para mi.

Nos convertimos en una familia. Celebrábamos nuestros cumpleaños juntos, viajábamos juntos, escuchábamos la misma música, que iba de vallenatos a Debussy, de boleros de Julio Jaramillo a Miles Davis y Weather Report. De Jobim, Ivan Lins y Djavan al Camarón de La Isla. De Joe Cuba a Stravinsky. Oíamos de todo, Duke Ellingnton y José Alfredo Jiménez. Serrat y Piazzola. Y toda la música la compartíamos.

Carlos Morean y Lorenzo Barriendos son padrinos de mi hija Mariana. Nos convertimos en una familia.

Tiempo después quise hacer un proyecto de La Sección Rítmica de Caracas con un cantante, y se lo propuse a Evio Di Marzo (yo había sido parte de su banda “Adrenalina Caribe”) y él, días después, me dijo que seguiría con su proyecto pero que me iba a presentar a su hermano mayor, Giordano, qué tal vez era el tipo que yo buscaba.

Evio nos juntó en “Fandango”, su estudio de ensayo, y Giordano me mostró sus canciones.

Quedé impresionado. Yo no tenía ninguna experiencia como productor musical pero sabía reconocer una buena canción. Y una buena canción es la base de todo en la industria de la música. Eso también lo sabía ya.

Giordano me cantó esa tarde algunos temas y pedazos de otros que no estaban terminados.

Yo le dije:

-“¿Estás dispuesto a hacer lo que yo te diga?”

Me dijo: –¡Si!

En ese momento nació el proyecto que cambiaría nuestras vidas.

Trabajamos en mi apartamento, en Altamira un par de días a la semana durante poco más de un año en la elaboración del repertorio del disco.

Luego, sin dinero, comencé a hacer los primeros “demos” en el estudio Odisea, gracias a mis amigos Alejandro Blanco Uribe y Jorge Chávez..

Con la ayuda de músicos amigos, entre los que se encuentran: el pianista Pedrito López, el guitarrista Luis Alvarado, Alberto Slezynger, mi brother Willie Croes y los demás integrantes de LSRC grabé los temas “Hoy vamos a salir y “No queda nada”.

Presenté este demo a todas las disqueras, fui con todos mis amigos y en todas partes fue rechazado. Hasta que sucedió algo mágico. Mi amigo Cheo Porte fue nombrado Director Artístico de Sonográfica y lo invité a mi apartamento en Altamira a hablarle de mi proyecto y escuchar las canciones de Giordano. Cheo se impresionó de tal manera con lo que escuchó, que esa misma semana, después de aprobación de presupuesto y tal, gestionó todo en la empresa y me dio fecha de comienzo de grabación.

Había un detalle: Cheo no había consultado nada con el presidente de la empresa y eso le costó su puesto.

Mi proyecto fue rechazado una vez más.

Logré obligar a la empresa Sonográfica a dejarme hacer el disco por un asunto técnico y fue así como me dieron fecha de entrada en el estudio A de Telearte el 30 de abril de 1984.

Allí tuve la suerte de encontrarme con Miguel Angel Larralde y Edgar Espinoza quienes se convirtieron en mi equipo de producción providencial.

Cuando el disco estaba recién terminado pero no publicado, mi hermano Álvaro (quien se hizo fan del proyecto) una noche invitó a algunos de sus amigos de la industria discográfica a escucharlo en su apartamento, yo estaba allí y recuerdo la frase soberbia de uno de ellos: “Alvarito, eso es música para músicos”.

Se dice que este disco, que yo decidí llamar YORDANO, debido a que todas las extraordinarias canciones eran suyas y las cantaba él, es el disco más vendido de la historia en Venezuela.

Quiero agregar que este sonido fue una creación de la banda, participamos todos.

¿Quienes son los músicos creadores de este sonido?

LA SECCIÓN RÍTMICA DE CARACAS

  • Willie Croes: piano y teclados
  • Lorenzo Barriendos: bajo y coros
  • Eddy Pérez: guitarras y coros
  • Carlos “Nené” Quintero: Percusión y batería
  • Ezequiel Serrano C: saxo, flauta y percusión.
  • Músicos invitados:
  • Carlos Morean: arreglos vocales y coros
  • Ana Valencia: coros
  • Pimpa Santisteban: coros
  • Guillermo Carrasco: coros
  • Trompeta: Rafael Rey
  • Trombón: Carlos Guerra
  • Órgano Hammond y teclados: Ilan Chester

El tema que traigo tal vez no sea el más popular de este proyecto, que llegó a tener siete de los 10 temas en el #1 del Récord Report.

Este tema se llama “ELLA SE FUE” y me encanta como suena todavía hoy, 40 años después.

Texto: Ezequiel Serrano Calderón

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