¿Has escuchado acerca de la Psiconeuroinmunología?

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A veces escuchamos a los abuelos decir: “A la  vecina la está matando el pensamiento” y es cierto. Si nuestros pensamientos son estresantes se desencadenan las enfermedades por debilitamiento del sistema inmunológico. En nuestro país las investigaciones científicas por lo general han sido trascendentales por tal razón, es importante destacar el beneficioso trabajo realizado por la científica Marianela Castés egresada la Universidad Central de Venezuela en Química. Quien obtuvo su Doctorado en inmunología en la universidad de París. Trabajó con el Dr. Jacinto Convit. Fundadora de la Cátedra de Inmunología de la Escuela de Medicina Vargas y Directora de la Asociación “Creando salud” donde ofrecen variedad de talleres y terapias.  https://creandosalud.org/asociacion-creando-salud/quienes-somos.html

Producto de una experiencia personal La Dra. Castés fue  diagnosticada de un fibroma, se asustó mucho y tuvo que ser operada. Desde allí comenzó a profundizar si era factible encontrar una  relación entre un evento estresante y la aparición de una enfermedad. Entonces se enfocó en el estudio del tema de la Psiconeuroinmunología: El organismo del ser humano es una red informacional, integrada por tres sistemas en permanente comunicación  como lo son, el Sistema Nervioso Central es decir nuestra mente; el sistema Endocrino que produce las hormonas y el sistema Inmunológico, que es responsable de mantener las defensas del organismo para protegernos de microorganismos, bacterias, hongos, virus, parásitos y células tumorales. Estos tres sistemas comparten un lenguaje bioquímico común que se realiza a través de las moléculas reconocidas como Neurotransmisores o Citoquinas. En consecuencia todo lo que ocurre en nuestra mente va a influir directamente en el sistema inmune.

“La forma de vida que llevamos, el nivel de felicidad que experimentamos con nuestros familiares, con el trabajo, con el medio ambiente, con los vecinos con nuestra espiritualidad y con el país tienen una enorme influencia sobre el sistema que trabaja defendiendo al organismo de enfermedades” (Castés, 2012). Al revisar los estudios de la Dra. Castés, encontramos que: Cuando hay un factor de estrés permanente, una emoción fuerte, se activa el eje HPA, descrito como Hipotálamo, glándula Pituitaria  y las glándulas Adrenales. Al activarse estas últimas se producen las moléculas llamadas Glucocorticoides, la  principal de ellas es el Cortisol que es la hormona del estrés.

Por ende el sistema endocrino genera una sobrecarga de Cortisol. Esta adrenalina disminuye la respuesta inmune del organismo, se suprimen las respuestas tanto por vía neuro endocrina (química) o por la vía eléctrica (impulsos nerviosos)  veamos algunos ejemplos relacionados  efectos del Cortisol en nuestra sangre: 

Disminución de la capacidad de recuperación celular, la cantidad de células inmunitarias y la cantidad de anticuerpos.

Elevada concentración de azúcar en la sangre.

Aceleración del envejecimiento.

Lenta cicatrización de las heridas.

Descenso de la capacidad de reparación ósea, de la masa muscular y muerte de células cerebrales.

Incremento de los niveles regulares de la presión arterial y riesgo de enfermedades cardiovasculares y de osteoporosis.

Disminución de la memoria y de la capacidad de aprendizaje.

Una sugerencia de parte de la Dra. Castés (2021): Darle un mejor sentido a nuestra vida decirle a nuestro sistema inmune: “Ayúdame yo tengo porqué vivir, Yo necesito vivir, Yo quiero vivir, Yo encuentro alegría en vivir. ¿Qué le estás diciendo a tu sistema inmune? No producir Cortisol, sino más bien Endorfinas. Y el sistema inmune entiende perfectamente esa orden.”

En síntesis: Para preservar nuestra salud es preciso enfocarnos en cambiar, adaptarnos y asumir una mejor actitud hacia la vida, lo asertivo es levantarse a diario con un pensamiento positivo. Con un corazón agradecido, mantener buenas relaciones con familiares, vecinos y amigos. Llevar en la medida de lo posible una alimentación balaceada y crearse nuevas metas en lugar de pensar en finitud. Recuerda aun con pandemia: ¡La vida sigue!

Investigación: Profa. Marthelena Martínez

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