HUELLAS Y PRESENCIAS INSULARES: COMBATE EN EL PORTACHUELO DE EL MACO

Pablo Morillo comandante general del ejército español, al no lograr el objetivo de apoderarse de la Ciudad de La Asunción, el paso del Portachuelo y la parte norte de la Isla de Margarita, decide retroceder hasta este puerto para curar heridos, reconducir la estrategia y proveerse de municiones, la mayoría de las cuales estaban en las embarcaciones ancladas en esta bahía pampatarense.

Morillo informa al Rey:
“El combate fue sangriento y tenaz; los rebeldes se batían desesperadamente siempre protegidos bajo sus baterías, haciendo fuego de cañón al mismo tiempo desde las de Caranta y Libertad, y estuvieron tan obstinados, que, a pesar de las repetidas pérdidas que sufrían en las cargas de sus caballerías, volvían a los ataques con tal furia que muchas veces estuvieron mezclados entre los cazadores. “
De El parte del ejército Insular, leemos:
“El resultado de esta larga acción fue que sólo 300 hombres de infantería protegidos por una corta caballería y por la Caranta derrotaron completamente a los 3.000 valientes con que Morillo nos amenazaba con total exterminio; acción gloriosa para las armas de la República, para timbre de los margariteños y lección que puede servir de escarmiento a los tiranos. Nuestra pérdida fue de cinco oficiales muertos de caballería e infantería, y diez heridos de las dos mismas armas, incluyéndose también sesenta soldados fusileros, y veinte de caballería que rindieron sus vidas cubiertos de honor y gloria. La del enemigo no bajó de quinientos entre muertos, heridos y dispersos.”

Ya con algunos días de descanso, y manteniendo siempre el objetivo propuso, el día 6 de agosto se pusieron en marcha las tropas realistas, esta vez bajan en dirección contraria a la anterior toman Porlamar, San Antonio y se dirigen hasta San Juan Bautista con el fin de apoderarse luego del Puerto de Juan Griego, donde los patriotas tenían la mayor parte de sus embarcaciones.

El día 7 agosto, al amanecer toman el pueblo de San Juan no sin antes apoderase de la batería de Caraney ya casi abandonada por los margariteños los cuales se habían atrincherado entre La Asunción, Santa Ana y Juan Griego después de la toma de San Juan, al tratar de dirigirse por El Maco hacia Santa Ana, en el Portachuelo los margariteños le hicieron frente a las tropas de Morillo, el torrencial aguacero que cae impide la continuación de este enfrentamiento, ante tales condiciones adversas el ejército español decide retirarse por la izquierda para entrar a Juan Griego por la ruta de Las Cabreras y Pedregales, las tropas margariteñas le salen al encuentro.
Gaspar Marcano, testigo presencial en su “Epopeya de Margarita” acota:

“Así de plomo rayos encendidos
El hierro bomitaba, cuando ardiente
La gloria y el honor de dos partidos
Del estruendo mayor era pendiente;
Al fin, ni victoriosos ni vencidos,
Quedaron ambos, porque de repente
Treguas hizo el Todopoderoso
Por un largo aguacero muy copioso”

(Verni Salazar, Discurso Pampatar 17 de agosto de 2017)