HUELLAS Y PRESENCIAS INSULARES: EL MACO ME REGALÓ LA MÁS BONITA

Por razones de destino o por designios de Dios la maestra Odalis Córdova pide cambio desde la Escuela Unitaria de Orinoco, a un sitio más cercano de su pueblo El Maco y el Ejecutivo del Estado, a la cual pertenecía le ofrecen la escuela “Aníbal Lárez” de El Espinal, ella acepta y así se le facilitaba el traslado.

Al frente de la escuela está la casa de mi mamá Eucaria Salazar allí vivíamos, ya trabajaba como yo como profesor en el Liceo Náutico “Dr. Ramón Espinoza Reyes” de La Salle en Punta de Piedras y esperaba la colita diaria con Cheito el de Salomón quien también laboraba allá, en la esquina de Baudilia, por allí pasaba todos los días la maestra Odalis para la escuela, de las miradas y el poco intercambio de palabras, surgió el amor entre la maestra maquera y el profesor espinalero.

Empecé a visitar a Odalis en El Maco, un pueblo de artesanos, primero de con todo lo relacionado con el cuero, de la zapatería, de las sandalias, de las tabacaleras, y desde el principio, quizás porque yo venía de otro pueblo artesanal el de las Alpargatas y los sombreros, me sentí identificado con este gentilicio, gente de buen trato, donde las montañas que rodean este hermoso valle, parece que la protegieran de todo, y que abre espacio por el sur al portachuelo y por el norte al Cercado, allí conocí a uno de los hombres que más cerca ha estado de mi corazón y por quien siempre guardaré una admiración profunda, mi suegro Catalino Córdova artesano, cantor del folklore, quien junto a la señora Carmen Marín mi suegra, y mis cuñados y mis sobrinos me brindaron y me brindan un gran cariño y es reciproco.

El 6 de agosto del año 1983, Odalis y yo, fuimos bendecidos en santa unión matrimonial en la Iglesia “San Lorenzo” de El Maco por el padre Carlos Alzate con la asistencia de la plantilla del primer Cursillo Prematrimonial dirigido por el Padre Carlos en la parroquia de Santa Ana, y la concurrencia de medio Maco y Medio Espinal. Desde allí y al conocer la historia del San Lorenzo Mártir, compartíamos todos los años de agosto el 10 en El Maco con San Lorenzo y el 30 en El Espinal con Santa Rosa.

Estudiando en la Universidad Nacional Abierta conocí a Simón González Maza, maquero, quien se convirtió en uno de mis grandes amigos, con Moncho conocí más de cerca el pueblo maquero, compartimos las transmisiones de softbol y basquetbol por Radio Tucumaco, jugué softbol para el equipo de El Maco en el Cuchivano, recorrimos “El Foco Verde”, “El Juventud” y en compañía de Víctor Marcano y Armando Salazar (q.e.p.d.) creamos el Periódico “Macareo”.

El 24 de diciembre del año 1984 bajo mi dirección montamos en la Cancha del centro Cultural “Bolívar” el primer Nacimiento Viviente que se hacía en el pueblo con una aceptación que aún se recuerda por esos lados, lo repetiríamos en 1985. En el año 2014 fui declarado Hijo Adoptivo del Municipio Gómez por la Alcaldesa Yannelis Patiño y el Concejo Municipal.
Odalis y yo dimos continuidad a nuestra unión con Vereles Carolina y Angélica Nathaly y nuestros nietos Thiago y Fernanda.

Odalis partió del plano terrenal el 21 de abril del 2017 y el día sábado 22 en la Iglesia San Lorenzo, tuve la fortaleza de despedirla con unas palabras que me salieron de lo más profundo de mi corazón y la oportunidad de agradecerle al pueblo maquero todas las bondades y el cariño que me brindaron, y por regalarme a la más bonita de todas las maqueras: Odalis del Valle.

(Verni Salazar, 10 VIII 2020, HUELLAS Y PRESENCIAS INSULARES)