José María Cruxent el perspicaz arqueólogo y pintor venezolano.

Crónicas

Fundó el Departamento de Antropología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas e impulsó el nacimiento de la Escuela de Sociología y Antropología de la UCV. En el estado Falcón creó el Centro de Investigaciones Antropológicas, Arqueológicas y Paleontológicas de la Universidad Francisco de Miranda.

José María Cruxent,  en sus inicios en Venezuela se ganaba la vida como profesor de dibujo técnico en varios colegios de Caracas, Los Teques y La Victoria (Estado Aragua), donde incluso llegó a ser director del Liceo Santa María en 1.942.

Y es en Venezuela donde comienza a desarrollar su ilusoria labor arqueológica y antropológica que lo llevó a ser reconocido no solo en Venezuela sino en el mundo entero.

Llega a Venezuela tras finalizar la guerra civil española, en la cual había luchado al lado de las tropas republicanas en el frente de Teruel.

En 1.939 se nacionaliza venezolano, y permanece en estas tierras durante la mayor parte de su vida.

Recibido formación académica como alumno regular de los cursos de arqueología impartidos por el reconocido profesor Pedro Bosch-Gimpera en la Universidad de Barcelona.

Con esa formación y un corazón apasionado, Cruxent comenzó a recorrer todos los rincones de la geografía venezolana en busca de ese pasado prehistórico prácticamente desconocido hasta ese momento.

Josep María Cruxent, es considerado el padre de la arqueología científica en Venezuela, nació en 1.911 en la población de Sarrià-Sant Gervasi, (Cataluña, España).

Fundó el Departamento de Antropología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas e impulsó el nacimiento de la Escuela de Sociología y Antropología de la UCV. En el estado Falcón creó el Centro de Investigaciones Antropológicas, Arqueológicas y Paleontológicas de la Universidad Francisco de Miranda.

Sus trabajos de campo han permitido determinar las huellas de presencia humana en Falcón hace más de 12 mil años, hipótesis que revierte la tradicional teoría del poblamiento de nuestro continente.

En Venezuela son famosas sus expediciones a las fuentes del río Orinoco, en 1.951, y a la sierra de Perijá, que marca la frontera con Colombia, en 1.957, y las excavaciones en la isla de Cubagua, donde se asentó la colonial Nueva Cádiz, arrasada por un maremoto.

Cruxent, se autodenominaba “el andariego”, ya que, pasó sus últimos años en la población de Taratara, en el Estado de Falcón, dedicado a supervisar el crecimiento del Museo Taima-taima, que recoge gran parte de sus hallazgos.

En 1.976 fue nombrado investigador emérito de la UCV y en 1.987 recibió el Premio Nacional de Ciencia.

Cruxent, que gustaba de llamarse el andariego, pasó sus últimos años en la población de Taratara, en el Estado de Falcón, dedicado a supervisar el crecimiento del Museo Taima-taima, que recoge gran parte de sus hallazgos. En 1976 fue nombrado investigador emérito de la UCV y en 1987 recibió el Premio Nacional de Ciencia.

El pionero de la antropología en Venezuela, el científico hispano-venezolano José María Cruxent, falleció el 23 de febrero a los 94 años en la población de Coro, 450 kilómetros al oeste de Caracas.