Los Flamingos de la Laguna La Acequia en Boca de Río

Cada cierto tiempo unas aves parecidas a las garzas, pero de color rosado, aparecen por la laguna La Acequia de Boca de Río (Península de Macanao) y ahí forman un espectáculo inefable, porque caminan con sus largas patas en fila india por las salobres aguas de dicha albufera.

Esta especie de garza que se conocen como Flamingos (Flamenco en otra parte), son aves migratorias que llegan a la laguna Bocariense y ahí se aparejan y construyen con lodo, a la orilla de las aguas, sus nidos en forma de un cilindro, coronado por una taza donde la hembra pone un sólo huevo. Ambos padres se turnan para incubarlo y empolla al cabo de un mes. La cría nace con una pelusa gris, largas patas rosadas y un pico rosa parcialmente formado. Cuando deja el nido, luego, entre 9 y 13 semanas, su plumaje es de un rosa más tenue que el de sus padres y adquiere su coloración final hasta cumplir tres o cuatro años de edad, dado que ésta proviene de los pigmentos de su dieta.

Pero ¿cómo se pueden describir Los Tococos (como suelen llamarlos los habitantes de Boca de Río)? De ellos se dice que tienen pies de pato, patas de cigüeña, cuello de garza y un pico que parece haber sido colocado al revés; son la suma de rarezas que caracterizan a los Flamingos. Pero es precisamente su extraña composición corporal la que, entre otras cosas, le permite consumir diminutos seres acuáticos sin tragar una sola gota de agua.

También se dice que se alimenta de pequeños cangrejos y camarones, y cuya dieta, según afirman investigadores, tiñe de rojo pálido o rosado el plumaje de estas hermosas aves. Pero las plumas, al ser arrancadas, pierden rápidamente su coloración intensa y se vuelven gradualmente simples plumas blancas. Por eso se afirma, en otros lugares del mundo, que gracias a este perecimiento paulatino del color de las plumas de los flamencos o Flamingos, se mantuvieron alejadas de la mente creativa de los diseñadores de modas. Si su encantadora coloración hubiera sido permanente, hace ya mucho tiempo que el hombre hubiera exterminado a esta bella especie de la Tierra.

Con respecto a esto, es decir de la conservación de tan hermosas aves, se puede decir que los habitantes de Boca de Río en los últimos tiempos han tomado conciencia para preservarlas, tanto es así que un grupo de estudiantes junto a miembros de la comunidad, limpiaron, hace algunos meses, la laguna La Acequia y ésta presenta un mejor panorama para la visita de los Tococos.

Pero lo cierto es que esta bandada de aves migratorias que aparecen, caminan y corren por la laguna La Acequia de la capital del municipio Península de Macanao, y que según dicen provienen de islas vecinas, es también otro de los misterios y bellezas que encierra esta tierra de Dioses que al recorrerla cada día nos sorprende con sus diferentes atractivos.

Redacción: EMIGDIO MALAVER G / (emalaverg@gmail.com) @Malavermillo
Foto: Guillermo Luna