Valores de Margarita: La Guardia, población histórica de Nueva Esparta

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La Guardia, capital de la parroquia Zabala, es una de las principales poblaciones del municipio Díaz, famosa por sus atardeceres sobre la ensenada de La Guardia.

Hasta el año 1600 aproximadamente, La Guardia era llamada con el nombre indígena “Caranta Maura“, toponimia estrechamente vinculada a la los primeros pobladores de la zona, habitantes de Pitara, Tuey, Lipuey, Oripuey y Caranay.

Por efectos de la conquista, la ciudad paso a llamarse Bufadero o Lugar de los Volcanes,por asociarse su nombre con los “bufidos del mar” cuando el agua choca con la costa de piedras.

La tradicional población tomó el nombre actual de LA GUARDIA, el 21 de julio de 1765, cuando el Gobernador Matos y Rabel informó al Rey Carlos III de España, que en las playas que bordeaban el Hato Bufadero había creado un “Puesto de Guardia” para proteger la zona de los piratas y “evitar la entrada de contrabando”. 

En un mapa de Margarita, de 1777, se incluyo el nombre de Los Bufadores… El mismo año cuando se fundaba la Capitanía General de Venezuela y Margarita se incorporaba a la Capitanía General de Caracas.

Investigaciones del Cronista del Municipio Diaz, Verny Salazar, determinaron que el primer escrito donde aparece señalado Bufadero ocurrió en 1774, como consecuencia de un hecho protagonizado en Paraguachi por el Reverendo Ambrosio García, quien había sido acusado de haber dado muerte a un grupo de reses y yeguas, con disparos de escopetas y uso de lanzas .

Los vecinos demandaron al Reverendo Ambrosio Garcia ante el gobernador de la Provincia por la muerte de sus animales, por lo que se ordeno su encarcelamiento…pero este había huido de Paraguachi. 

Al practicarse la búsqueda, el sacerdote fue encontrado en el hato de Luís Marcano, en un lugar de la costa que llaman del Bufadero. 

Lo importante de este hallazgo fue el comunicado enviado al Gobernador, el 27 de septiembre de 1774, porque constituyó el primer documento en Margarita, donde se señala el sitio denominado Bufadero.

Otra referencia del nombre El Bufadero aparece señalado en el “Mapa Corográfico de la Nueva Andalucía” elaborado por Luis de Surville y publicado en 1778 en la obra “Historia Corográfica Natural y Evangélica de la Nueva Andalucía”, de Fray Antonio Caulín. 

En el aspecto poblacional, cien años después al mapa de Surville, se realizó Censo de población, en 1876 donde se registra la población El Bufadero.

El 3 de febrero de 1881, en la división política-territorial de margarita, la población aparecía como Municipio Bufadero de la Parroquia San Juan Bautista del Departamento del mismo nombre

El nombre de la localidad se mantuvo hasta el 16 de noviembre de 1899, cuando cambió su nombre a Caserío La Guardia, adscrito al Municipio San Juan Bautista, Distrito Marcano y asi permaneció hasta finales de 1915, cuando el Presidente del Estado Juan Alberto Ramírez, cambia su nombre al honrarse nuestros próceres insulares dando sus nombres a poblaciones de Margarita.

Ante la muy extendida cantidad de familias con apellido Zabala, La Guardia paso a llamarse Zabala y fue integrada  al Municipio Lares.

 El 14 de enero de 1963, cuando se crea el Municipio Zabala, La Guardia retomo su nombre y así ha permanecido desde entonces. 

A pesar de los constantes cambios de nombre, los pobladores siempre llamaron La Guardia a esta zona tradicional del Municipio Díaz, que por lo demás, su gran extensión dio origen al Municipio Tubores y al Municipio Península de Macanao.

En la etapa de la Margarita productiva, a comienzos del siglo 20, en sus tierras pastaba el ganado bovino, chivos y borregos. Sus playas comenzaron a llenarse de trenes de pesquería y botes perleros. Ya no eran solo las frágiles canoas indígenas, sino barcos de calado para faenas de largo alcance. 

A su rada  llegaban productos de otras partes del país, lo que hacia La guardia un gran centro de comercio de productos alimenticios: llegaba Maíz desde Los Caños del orinoco. Papelon de El Golfo. Mercancía Seca de Cumaná. Tabaco de Píritu y Café de Barlovento.

Aprovechando la dinámica comercial, los campesinos vendían en La Guardia productos de sus conucos, llevando a sus casas pescado fresco y salado, chipichipe y guacucos, productos que recorrían la isla de punta apunta, pero en La Guardia también se preparaba la famosa cecina de La Guardia, vendida con gran demanda, dentro y fuera de la Isla.

Durante la etapa de la diáspora Margariteña, ocurrida a comienzos del siglo XX, cuando el hombre insular decidió emigrar hacia los campos petroleros del Zulia y otras regiones de Venezuela, los Guardieros fueron los primeros en llegar a los campos zulianos de Maracaibo, Lagunillas y Cabimas, donde sembraron raíces margariteñas. En su largo peregrinar por la Tierra Firme petrolera, los Guardieros, siempre con un cacho, o una anécdota a flor de labios, también se establecieron en Puerto La Cruz, Guanta, Anaco, El Tigre y San Tomé, logrando anclar también en tierras de Monagas y Barinas.

En estos andares, los guardieros fundaron sindicatos para convertirse en líderes laborales y dirigentes políticos de gran estirpe.

Lo mas importante dela migración guardiera fue haber formado familias en la Tierra Firme venezolana, cuyos hijos han dado lustre al gentilicio margariteño y a su querida población de La Guardia.

En aquella larga etapa, lejos de la familia y del querido Puerto de la Guardia, en el desarrollo petrolero del país quedo plasmado el nombre de centenares de guardieros que contribuyeron a fundar ciudades petroleras y otros pueblos de Venezuela.

En la Margarita del éxodo, los guardieros no solo viajaron como buzos o como obreros calificados, porque de oriente a occidente, también viajaron con ellos los sombreros de cogollo Sanjuanero, los mapires de Pedro González y los compases de nuestra música margariteña, logrando tanta popularidad que a los Guardieros se consideran embajadores culturales de nuestro gentilicio por haber popularizado el galerón y  la jota margariteña, las gaitas, malagueñas y el famoso polo margariteño.

También debe destacarse que en su largo peregrinar por Tierra Firme venezolana, los guardieros también llevaron a La Virgen del Valle, y a su Patrona María Auxiliadora, manteniendo vivas su fe y sus creencias.

Como resultado de su gran contribución al desarrollo del país, se asegura que no hay pueblo de Venezuela donde no resida un guardiero, un hijo, un nieto o un biznieto de guardiero, sea Caracas, Maracaibo, Barquisimeto, Maracaibo, Punto Fijo, Lagunillas, Cabimas, Barinas, Valencia, Puerto La Cruz, El Tigre, Ciudad Guayana, donde hay guardieros y descendientes de guardieros por cantidades. 

En el aspecto socio económico, debe decirse que los guardieros tienen como característica muy propia, el no haber sido conformistas. Por tal motivo, siempre tienen presente el justo reclamo, exigiendo en compensación para su terruño, lo mucho que dieron a Venezuela por lo cual, el país está en deuda con ellos, en razón a su aporte al engrandecimiento del país, además de que su industria pesquera sea protegida y mejorada;al reconocerse en Margarita la osadía de un guardiero para viajar y recorrer grandes distancias, la tradición insular ha llegado a señalar que: si a la Luna llegara un margariteño, seguramente que sería un guardiero.

En las migraciones internas en la isla de margarita, debe destacarse que numerosos tacarigüeros del Municipio Gomez, hicieron de “La Guardia” su segundo hoga, desde allí emigraron los Jiménez. De El Norte llegaron los Romero. De San Juan Bautista se trasladaron los Marcano, los Díaz, Cardona, Velásquez, Millán, León, Villarroel, Reyes y Herrera

En el aspecto económico, muchos guardieros alcanzaron el progreso, llegando a ser dueños de flotas y embarcaciones de diferentes tipo y tamaño que recorren los mares del mundo. En Margarita y en el país, los gardieros también destacadas posiciones sociales, políticas, culturales, religiosas, deportivas, políticas y económicas.

La Guarida, como comunidad extensa y progresista y pleno reconocimiento  a muchos de sus hijos, ha homenajeado algunas de sus calles, avenidas y plazas, que recuerdan al gobernador Matos y Rabel, a Pedro Pablo Núñez, a Bernardo Henríquez y Ana Marcano, entre tantos otros, y sin olvidar su ancestral vinculación a la raza guaiquerí, han honrado a nuestros aborígenes al llamar lugares públicos con el nombre de Pitara, Caranta-Maura, Tuey, Lipuey, Oripuey y Caranay.

LA GUARDIA: Pueblo de pescadores y puerto marítimo, famoso por sus atardeceres sobre la ensenada, te espera para que disfrutes de sus bellezas, sus tradiciones y su gente.

Redacción: Absalón Davis/@absalonjdavis/ absalondavis@gmail.com