Crónica de Edward Ernández Caraballo: Humor crítico farmacéutico a la margariteña

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A la salida del consultorio médico a donde había acudido en procura del remedio para la irritación dermatológica que lo aquejaba, Vito Vásquez, “El Iluminado” de la calle Meneses, récipe médico en mano, tomó rumbo a la farmacia más cercana del punto de la ciudad donde él se encontraba. En su mente bullía la desesperación por tratar de encontrar la medicina indicada por el galeno dermatólogo. Apuró el paso y, ya en el interior de la Farmacia Victoria, tomó el ticket que indicaba en número de atención al cliente, para escuchar al poco rato el llamado correspondiente:

-¡45!…manifestó la bella farmaceuta dependiente.

-Por favor señorita-indicó el acongojado Vito Vásquez mostrándole el récipe médico- ¿Tendrá aquí esta medicina?

Diligentemente, la hermosa joven observando el récipe, se apresuró en buscar en el sistema computarizado, lo solicitado por Vito Vásquez.

-Déjeme veeeer…Jabón Carbólico Puro, Jabón Carbólico Puro, Jabón Carbooo… ¡ay! no mi señor, no tenemos esa medicina. -respondió amablemente la agraciada farmaceuta, para luego acotar: Pero mire mi don, tenemos Ace, Jabón las Llaves, Aceite de Oliva, Cloro, Pinolín, Salsa de Tomate, Vino Pasita, Juguetes para los chamos,  Resmas de papel, Pepito, Chicharrón picante, Quilométricos, Lápices Mongol, Leche Klim, Mantequilla Brumm, Manteca los Tres Cochinitos, Crema Glostora, Espan, Diablitos, Pata e’ Cabra enlatadas, Toronto, Pichas con miel, por si fuera poco, encaletaos’, a precio de bachaqueros: papel toalé, harina pan, café, arroz y azúcar, además Diablo Rojo para combatir los caspa, el infalible descongestionante nasal Creolina   spray y, Campeón en cápsulas blandas, para aliviar las hemorroides inflamadas, también tenemooos…

-Señorita, señorita, atájese allí un momentico-interrumpió bruscamente Vito Vásquez- ¡carajo mija linda, en verdad yo creía que estaba en la Farmacia Victoria del doctor Trino, no en Abastos Ultramar de Edmundo Felipe Pérez!

-¡Ay señor!- replicó la joven- no se moleste… pero mire: Si usted compra el combo de Quáker, Funche, Fororo y Güaralé, le podemos obsequiar de ñapa, un disco de Pedrito Cuica…aproveche esta mangüangüa querido amigo, porque en Porlamar, medicinas: ¡NO HAY!

-¿Vas a seguir con tu vainita mija linda?- subrayó Vito Vásquez al tiempo que introducía con su mano derecha el récipe en uno de los bolsillos de su guayabera y con la izquierda, se rascaba desesperadamente las verijas.

¿Se habría equivocado de lugar Vito Vásquez, “El Iluminado”?

Redacción: Edward Ernández Caraballo (sagitario200902@hotmail.com)