Cuando la bahía de Juangriego se viste de luto

Decir que los atardeceres de Juangriego son un espectáculo cuando el día respira su último aliento, es lugar común. Sin embargo, este sitio que ha recorrido el mundo a través de postales, fotografías, videos y programas de televisión, siempre llamará la atención a propios y extraños cuando se está cerca de él para observar morir la tarde o simplemente verlo cuando se va vistiendo de luto, porque el sol se va muriendo y va dejando su brillantez detrás del horizonte azul que se pierde en la lejanía.

Porque si el crespúsculo es de una inefable belleza, con sus rayos que se deslizan como trenzas de oro sobre la sabana azul y límpida del mar, más aún es contemplar la tristeza que muestra el mar por la muerte de su compañero que le ha alumbrado sus aguas todo el día para que sus olas vayan y vuelvan por un camino transparente y seguro.

Pero aunque parezca contradictorio decir que es hermosa una muerte, como la del sol cada tarde en el piélago de Juangriego; no es así, porque estamos hablando en sentido figurado y cada quien ve la hermosura de acuerdo a su óptica y más aún si se da un paseo por la orilla de la playa con su ser amado, y comprenderá por qué Simón Díaz se inspiró en el cielo de esa ensenada para componer una de sus famosas canciones, y a lo mejor, tal vez, el referido cantautor si hubiese llegado a la hora de morir el astro rey, le hubiese cantado a ese entierro maravilloso que se produce en lontananza.

El mismo Francisco Mata entonaba una canción referida a esta muerte que oscurece la bahía en el ocaso, que decía: Pintor que tanto has pintado/ vente y lleva en tus lienzos/ la hermosura de mi pueblo/ cuando el sol se está muriendo.

En verdad que observar ese panorama en el mar juangriense, con aquellos destellos que parecieran que viene del horizonte a la orilla, para dar prueba de su agonizo, es un espectáculo que no se ve en todo el mundo, sólo en esta tierra de gracia que siempre tendrá abiertas los brazos a visitantes y turistas para que disfruten sus bellezas exóticas, sin par en el mundo.

Texto y fotos: EMIGDIO MALAVER
emalaverg@gmail.com
@Malavermillo
Marzo 2014