Gaita, majarete y macarronada son sinónimo de navidad en Zulia

Crónicas

El melodioso cuatro, la metálica charrasca, el ronco sonido del furro y la fuerza del tambor, trascienden en su unión para interpretar la gaita, la reina del folclor zuliano que da la entrada, mucho antes de diciembre, a las fiestas de navidad y año nuevo en Zulia, estado occidental venezolano.

Nació de una mixtura de culturas musicales como la negra, la ibérica y la propia de este estado bordeado por el Lago de Maracaibo.

Nada tiene que ver con el instrumento gallego o escocés que lleva tal nombre, y sí en cambio, surge de la expresión poética de los sentimientos populares, expone Enmanuel Fuenmayor en su portal El zuliano Rajao, de tal manera que cada composición son crónicas de vida, sentir de un pueblo en su tradición, en su cultura, religiosidad, alegrías y en sus pesares.

La gaita hace unos años, sólo se escuchaba en la temporada gaitera, que se iniciaba en octubre con la bajada de los furros; pero actualmente todo el año este ritmo musical ocupa espacios del zuliano y en especial del maracaibero, aunque desde la entrada de la época decembrina los nacidos en este lar imponen casi a diario la nota melodiosa del tambor, cuatro, furro y charrasca.

Y con la gaita llegan otras tradiciones, como las visitas y reuniones cotidianas con familiares y amigos, el olvidar discusiones y rencillas para darse un abrazo, hacer “encendidos” de navidad en los hogares, en espacios de trabajo, entre otros, es una cultura tener en casa un dulcito tradicional para compartir en las visitas de familiares y amigos.
Allí entra el famoso majarete, que acompañado de dulce de lechosa o limonsón, son, junto a la gaita, símbolos de navidad, así como lo es en todo el país, la hallaca.

“Olor a dulce de lechosa, majarete y hallacas, impregnan toda la casa, anuncian la navidad, la viejita que la bendición nos da y el viejo el más fuerte abrazo. Por Dios que estos momentos gratos yo no los cambió por na´”, dice la gaita Olor a Navidad de Jaime Indriago, interpretada por Ricardo Cepeda, con el conjunto gaitero Los Colosales.

Así es la navidad en el Zulia. Las familias se reúnen en torno a los abuelos. Fecha para compartir padres, hijos, hermanos, primos en casa de los más mayores de la familia con luces, hacer chistes de los momentos difíciles, contar anécdotas repetitivas que hacen reír, celebrar los triunfos del año que está por terminar y desear lo mejor para el que pronto llegará.

El majarete, que se elabora con la leche de coco, papelón, harina de maíz y clavitos de olor; llega también la macarronada, cuyos ingredientes son los macarrones, guiso de carne molida, de pollo o de ambos, papas sancochadas, huevos, salsa de tomate y queso, y junto a esto cualquier cosa que la imaginación local pueda agregarle, de manera tal que las hay con zanahoria, aceitunas, pasitas, alcaparras, jamón.

“Mi abuela hace una macarronada mundial Zulia”, dice Julio Rondón, quien cuenta que entre todos los primos, esposas y novias, para este año han comprado poco a poco los ingredientes para este plato y para la preparación del majarete, porque “aquí nadie nos va a quitar el olor, el sabor y la alegría de la navidad”.

Fuente: AVN