La Margarita que no existe: La Iglesia San Nicolás y el cine Paraguachí

Dos iconos importantes para comprender los cambios ocurridos en este espacio del centro de la ciudad de Porlamar, los cuales serán el motivo de esta crónica, y que junto a la Plaza Bolivar y el Parque Fray Elías María Sendra, tapados por la tupida vegetación, conformaron un espacio de “La Margarita que no existe”.

El primero es la Iglesia San Nicolás de Bari, que se observa imponente en el centro de la imagen, la cual, como he escrito en otras oportunidades, tiene su origen en 1853, cuando se comienza a construir por iniciativa del patriota Francisco Esteban Gómez, vencedor de Matasiete, y no es, sino después de superar muchos años y altibajos, que en abril de 1955, Monseñor Crisanto Mata Cova bendice el crucero, la cúpula y el presbiterio.

Para el momento de esta fotografía contaba con una de las dos torres que actualmente posee. Es la torre sur, en donde la noche vieja de 1914, suena por primera vez el reloj donado por la colonia siria, anunciando la llegada del nuevo año.La segunda torre fue construida con posterioridad a 1972, fecha de la que aproximadamente, data la fotografía.La vía que se observa a la derecha, es un fragmento de la calle “Velásquez”, la cual lleva su nombre en homenaje al Doctor Juan Manuel Velázquez Level, médico y escritor cumanés, quien vivió varios años en Margarita y tuvo destacada figuración en la cultura y la política de la Isla.

Entre sus obras figura “Álbum de los Escudos de los Estados” (1876). Es el creador del Escudo del Estado Nueva Esparta. Al principio de la calle, a la derecha, se observan, alineados, los carros de la Línea de taxi “Bellavista”, surgida a propósito de la inauguración (1955) del hotel del mismo nombre, cuyo primer edificio se observa al final de la calle, en donde la línea tenía una parada de los taxis. Todavía es la época en que las edificaciones dominantes del panorama, eran la cúpula de la Iglesia San Nicolás de Bari, el Hotel Bellavista y el Edificio “Salvador Rodriguez”, desde donde fue tomada la fotografía. Tan es así, que se puede divisar, más al final, los cerros de Pampatar y hasta el islote de El Farrallón.

El segundo elemento objeto del análisis es el “Cine Paraguachí”, del cual se observa un fragmento de la fachada, más al fondo de la imagen, propiedad que fue del señor Salvador “Chavolo” Rodríguez y Daniel Castañeda, ubicado en la intercepción de las calles Velásquez y Gómez, construido en 1960.

El cine estaba dispuesto de dos anchas escaleras que permitía el acceso a un amplio hall, a cuyos extremos, dos grandes carteleras, protegidas por cristales, mostraban los carteles de las películas y los estrenos. El hall lucía en sus paredes grandes pinturas, obras del pintor margariteño, Ramón Vásquez Brito, premio Nacional de Pintura. Allí estaba la taquilla y un espacio para la venta de chucherías del señor Pedro Mata, el mismo del “Abasto Mi Bodeguita”.Las funciones eran continuadas todos los días, en el horario de 7:00 pm y 9:00 pm, salvo el domingo que se llevaba a cabo el matiné y vespertina, a partir de las 3:00 de la tarde.

La sala contaba de dos áreas, una más elevada, que era la preferencia dotada con butacas, utilizadas mayormente, por “los enamorados”, que tantas historias de amor muchos recordaran, y la otra más baja, cerca de la pantalla, era la popular. Allí muchos conocimos los sanitarios de porcelana, no eran pocetas, sino planchas de porcelana colocadas a nivel del piso, pero con canales que indicaban donde colocar los pies y, simplemente agachados, al estilo natural, se hacía la necesidad y luego se jalaba una cadenita pegada a un pequeñito tanque, colocado un poco más arriba de la cabeza, de donde salía el agua que arrastraba los excrementos, era toda una novedad.

En las afueras del cine se vendía, entre otros dulces, pulpa de tamarindo, harina de maíz en conos, maníes “tostados”, raspados de hielo,y conservas de coco y chaco.

Todavía muchos recuerdan que en los días de matiné y vespertina, era común observar a jóvenes, niños y hasta adultos, intercambiar suplementos y las conocidas, y muy leídas novelas “Estefania”, y otras de vaqueros.

El cine contaba con una “Fuente de Soda”, empezadas a conocer entonces, ubicada en toda la esquina con el nombre “Paraguachí”, manejada por el señor Armando González, el mismo de “El Bodegón D’ Armando y de la panadería “Sabanamar”, en Porlamar.

Más al fondo, detrás del cine, estuvo la heladería “La Margariteña. Todavía no se había construido el bulevar Guevara (1974), ni mucho menos el Gómez, que fue después, por lo que el tráfico automotor podía circular libremente en sentido norte-sur por la calle Guevara, como se observa en la fotografía, y por la Gómez en sentido sur-norte , como es actualmente.

El Teatro Paraguachí fue derribado poco después que lo hicieron con el Parque Fray Elías María Sendra( 1977),y en su lugar lugar construyeron locales comerciales cuando comenzó el boom del Puerto Libre.

Lo demás es historia más reciente. La imagen la sacamos de la Fototeca del Centro de Investigaciones Históricas del Parque Museo Pueblos de Margarita.

(Alexis Marín Cheng y sus Pueblos de Margarita– Agosto 2020).