Vuelo 742 que partió del aeropuerto Grano de Oro hizo llorar al Zulia

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El domingo 16 de marzo de 1969, cuando alcanzaba su máxima temperatura y tranquilidad en la calurosa Maracaibo, un avión cayó envuelto en llamas y convirtió en un infierno la urbanización La Trinidad y el barrio Ziruma.

Eran las 12:05 minutos de la tarde, cuando el jet DC-9-32 siglas YV-C-AVD que cubría la ruta Maiquetía-Maracaibo-Miami se estrellaba en ese sector de la zona norte de la capital del Zulia, tras su fallido despegue de la pista 04L-22R del antiguo aeropuerto Grano de Oro.

La aeronave de la línea aérea estatal realizaba el vuelo 742, con 74 pasajeros y 10 tripulantes a bordo, salía del principal terminal aéreo de la entidad con destino a Miami, en Estados Unidos. La controladora aérea narró que vio cuando el avión pasó frente a la torre, que quedaba a mitad de la pista. “Vi que el avión no despegaba, sino que corrió y seguía corriendo. Se comió el 80 % de la pista. Fue angustiante verlo sin poder hacer nada. El avión despegaba siempre al pasar la torre de control. Ese día cuando vi que se comió toda la pista. Ya yo sabía el desenlace”, contó. Tras alzar vuelo solo unos escasos 10 metros al culminar su recorrido por la pista, el motor izquierdo chocó contra un poste de electricidad cercano al antiguo Cine Capitolio, según relataron testigos. Siguiendo su veloz e imparable precipitación a tierra, un elevado reflector de una cancha de baloncesto en La Trinidad rasgó los tanques de combustible. Este se derramó inmediatamente sobre las viviendas y sobre los residentes que observaban con sorpresa y pánico su desplome. Tras chocar después con otro poste con dos transformadores, los depósitos de combustible explotaron y causaron el incendio del motor izquierdo, mientras el ala de ese mismo lado se desprendió y cayó sobre una casa. Cayó invertido en La Trinidad, hasta que, totalmente fuera de control y en forma invertida, cayó bruscamente contra una vereda  de la mencionada urbanización. El impacto causó una fuerte y terrible explosión que se escuchó y se vio en el silencioso mediodía de ese domingo en gran parte de Maracaibo, según aseguraron testigos.

Tras  la fuerte colisión, el motor izquierdo salió disparado, cayendo sobre la residencia del reconocido deportista zuliano Lino Connell. En el dantesco accidente murieron los 84 ocupantes del avión, así como 71 personas en tierras, entre ellas la esposa, tres de sus cuatro hijos y el suegro del jugador de voleibol, quienes estaban en la casa. Otros 100 residentes quedaron heridos. Entre los viajeros se contaron Antonio Herrera y Carlos Santeliz, propietario y pelotero del equipo de béisbol Cardenales de Lara, y Néstor “Látigo” Chávez, lanzador de Navegantes del Magallanes y prospecto de Gigantes de San Francisco, en Estados Unidos. También, Raúl Osorio, profesor de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Zulia (LUZ). La mayoría de los pasajeros eran estadounidenses, entre trabajadores y familiares de trasnacionales petroleras que operaban en el país.

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