Diciembre olía a ropa planchá
“Uno sabía que llegaba diciembre sin necesidad de averiguarlo. Algo andaba en el alma revolviendo corotos sentimentales, desempolvando sillas, pintando paredes, colgando cortinas. Debía ser uno mismo, el mismito que abría las puertas del escaparate buscando los adornos del año pasado. Debía ser uno mismo ese que estaba tan contentoLeer más



















