HUELLAS Y PRESENCIAS INSULARES: PEDRO DE HERRERA Y EL VALLE DE SAN JUAN

Huellas y presencias insulares

Pedro de Herrera, natural de Toledo en España, vino a Indias con Lucas Vásquez de Aillón, en septiembre de 1512, se avecindó en la villa de Santiago, de la isla Española, donde recibió una encomienda de cincuenta indios, en 1514; lo redujeron a prisión en 1516 por partidario del infante don Fernando; en 1518 era alcalde de Santiago; representó, como albacea de Vásquez Aillón, a su viuda e hijos; en 1528 alcanzó la alcaldía mayor de Cubagua, con órdenes de tomar juicio de residencia a su antecesor Pedro Ortíz de Matienzo; como aspiraba a entrar en la “élite”, cubagüense, no se enfrentó a ella, fue juez de residente flojo, con lo que pudo lograr sus designios. Pero en otras cosas se manejó bien. Cuando llegó el pueblo ni nombre tenía; para organizar el cabildo, designó sus miembros, mayordomos y fieles ejecutores, redactó ordenanzas municipales; en una de ellas ordenaba que toda armada que se hiciese en adelante, fuese para todos los vecinos y estantes, que quisiesen participar en la empresa; propuso que se llamase el pueblo “Santiago” en recuerdo del de su encomienda, pero los cubagüenses prefirieron el de “Nueva Cádiz”, confirmado por real cédula del 12-09-1528.

Herrera, aunque no era letrado, era hombre civilizado y culto con todas las máculas de su tiempo. En su condición de alcalde mayor, en 1528, tomó parte activa en la defensa de la isla contra el pirata Diego Ingenios. Casó con la hija de Pedro de Alegría, primer poblador de la Isla y dueño del Valle de San Juan Bautista y al morir en 1937; Pedro de Herrera, esposo de su hija pide al rey se le reconozca la propiedad del citado Valle. El Rey se dirige a los alcaldes ordinarios de Cubagua solicitando información acerca que si debía confirmársele dicha propiedad y si esa donación no causaría daño, según la Cédula siguiente:

“Alcaldes ordinarios de la isla de Cubagua: Sebastián Rodríguez, en nombre de Pedro de Herrera, vecino desa isla, me a fecho relación quél tiene e posee el valle de San Juan de la isla Margarita para pasto de sus ganados e bestias con las aguas e tierras de labor que en él ay, el qual tubo e poseyó Pedro de Alegría, ya difunto, padre de su muger, cuya heredera es, e que después de su muerte se lo dio e proveyó la justicia desa isla que a la razón hera, el qual dicho valle diz que es desdel nacimiento de la sierra y aguas vertientes hasta la voca del valle, que todo puede ser una legua en largo, y el valle abaxo desde una cordillera a otra de las sierras de los lados podrá ser por lo más ancho del valle media legua desde lo alto de una cumbre a otra, y de sierra a sierra por lo llano un quarto de legua, e me suplicó que, en rremuneración de lo quel dicho su parte a servido y de lo que sirvió el dicho Pedro de Alegría, su suegro, que fue el primer poblador desa isla y el que primero labró por pan e crió ganado en ella y nos hizo otros servicios muy señalados, le hiziécemos merced de le confirmar el dicho valle que ansi él o la dicha su muger tienen e poseen e tuvo e poseyó el dicho Pedro de Alegría, su suegro, e como la mi merced fuese; e porque quiero ser informado de lo que en ello pasa yo vos mando que, luego questa veáis, enbíes ante nos al nuestro consejo de las Indias rrelación dello en qué valle es el susodicho y qué daño se seguirá de confirmársele al dicho Pedro de Herrera y de todo lo demás que acerca della viéredes que elevo ser informado, para que, visto se provea lo que convenga y sea justicia, e no fagades ende al. Fecha en la villa de Valladolid, a siete de dizíembre de mili e quinientos e treinta e siete años. Firmada e refrendada de los dichos”.(Escritura original)

(Verni Salazar en FOLIOS DE IDENTIDAD INSUAR,2019).

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