Palmeros de La Asunción tradición de la fe en la Semana Santa

Con una meta firme de recolectar 350 hojas de palma que serán bendecidas y que son símbolo de la fe de un pueblo, los palmeros asuntinos realizaron con amor, devoción y disposición su labor tradicional

La bajada de Las Palmas de El Cerro Copey en el municipio Arismendi se dio lugar este sábado en el cual participaron 80 palmeros, quienes después de pernotar en el campamento Juan Martha Rivas, y subir a la parte más alta del mencionado cerro en busca de las palmas, serán bendecidas y muchos feligreses pueden llevar a sus hogares el próximo Domingo de Ramos.

Actividad que reunió al gobernador del estado Alfredo Díaz, los alcaldes bolivarianos de los municipios Arismendi y Marcano, Ali Romero y Karina Aguilera, los devotos asuntinos y de otras jurisdicciones en la cual los palmeros recolectaron 350 plantas de palmas.

El mandatario regional Alfredo Díaz, indicó que como siempre está presente en un evento de historia y que es para regocijar el espíritu en el amor a Dios y Jesucristo en la bendición y esfuerzo de subir a buscar la palma real, acto que da inicio al recordatorio de la obra de nuestro señor Jesucristo, dando la bienvenida a la Semana Santa en la que el estado de Nueva Esparta está preparado para cada uno de estos eventos.

“Sin duda alguna un pueblo religioso adecuado a la bendición y dijo espera todo salga bien para la felicidad y tranquilidad de los que habitamos en esta tierra”, acotó.

Por otra parte el alcalde del municipio Arismendi Ali Romero, comentó que con la bajada de las palmas comienza lo que es la Semana Santa asuntina, en la que el pueblo despierta temprano para hacer la poda de la palma, en la cual se tiene una procesión por el municipio acompañada del pueblo, en las que tendrán actividades culturales, para después llegar a la casa de los palmeros lugar en que serán depositas y bendecidas.

Asimismo el palmero Rafael González vicepresidente de los Palmeros Asuntinos, expresó que este es uno de los días en los que están muy contentos por mantener esta tradición que datas de muchos años y como generación de relevo, han aportado su granito, formando e involucrando al personal que van a suplirlos algún día.

“Una tradición que no permitirán que se pierda ni en el espacio, ni en el tiempo porque mientras exista un palmero, nunca se va acabar, en la que se involucra el pueblo cuando nos recibe, porque forma parte de la tradición que nació en el pueblo de El Copey”, precisó.

Un escenario que muestra que todo está listo para el encuentro del día Domingo de Ramos con la tradición de la fe de un pueblo.

Redacción: Martha León/ http://www.elsoldemargarita.com.ve