HUELLAS Y PRESENCIAS INSULARES: HIDALGO Y EL FISCAL LO TENIA A MONTE
Cada vez que el viejo Hidalgo bajaba de La Asunción con pasajeros en su carro a Porlamar, al llegar a la plaza Bolívar, un fiscal de transito lo tenía “de sopita” con el fin de sobornarlo. Lo mandaba a parar a la derecha y le pedía los documentos. Como todoLeer más



















